Los Reyes y la Infanta Doña Elena, ayer ante la Clínica donde dio a luz Doña Cristina. Efe

La Infanta Doña Cristina dio a luz a su tercer hijo

«En casa vamos a tener balones por todas partes», bromeó el Duque de Palma de Mallorca en la rueda de Prensa que dio ayer al mediodía en la Clínica Teknon de Barcelona. Iñaki Urdangarín anunciaba oficialmente el nacimiento del tercer hijo varón de la Infanta Doña Cristina y brindaba con los periodistas. «El niño se llamará Miguel porque nos gusta el nombre».

MARÍA GÜELL
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BARCELONA. Ayer al mediodía se conocían todos los detalles sobre el tercer hijo de la Infanta Cristina. «Ha pesado 3,900 kilogramos, y mide 52 centímetros», afirmaba el médico Manuel García Valdecasas. A lo que Iñaki Urdangarín añadía «que se llamará Miguel, y sus padrinos serán Su Alteza Real el Príncipe Felipe y mi hermana pequeña, Lucía Urdangarín».

En esta misma clínica, y con el mismo equipo de médicos, vieron la luz sus hijos Juan , que nació el 29 de septiembre de 1999, y Pablo, nacido el 6 de diciembre de 2000. Por lo tanto la complicidad entre los Duques de Palma de Mallorca y este centro de salud es considerable. Así quedó reflejado en las palabras del doctor García Valdecasas: «Esta vez el padre no ha cortado el cordón umbilical, como hiciera en las dos anteriores ocasiones, pero sí que ha ayudado a nacer al bebé, al que ha colocado sobre el vientre de su madre».

Aún nervioso con el acontecimiento, el Duque de Palma de Mallorca reconstruyó las horas previas al parto. «La Infanta empezó a notar contracciones a medianoche, a un ritmo regular, y nos fuimos al hospital. Ahí seguimos las indicaciones de los médicos, y ha dado a luz a las siete y cuarto de la mañana». Según García Valdecasas, Doña Cristina evoluciona muy bien y podría irse a casa en 48 horas, «aunque intentaré retrasar ese momento el máximo posible».

«Es un nombre que nos gusta»

En cuanto al nombre que han elegido, el padre agregó que se llamará Miguel «porque es un nombre que nos gusta». Algún periodista quiso concretar si era porque el hermano de Iñaki se llama Mikel, y el Duque de Palma de Mallorca afirmó que eso no ha influido en la decisión «aunque me lleve muy bien con él».

Por su parte, la Infanta Doña Cristina ha mantenido su actividad habitual hasta el final de su embarazo, y la última vez que acudió a un acto público fue el pasado domingo en la final del Torneo Conde de Godó, en donde entregó la copa al ganador.

Quinto nieto

El recién nacido es el quinto nieto de Sus Majestades los Reyes, y el octavo en la línea de sucesión al trono. Los Reyes llegaron poco antes de las tres y media de la tarde, acompañados por la Infanta Elena y la Princesa Irene de Grecia. Accedieron al recinto en un monovolumen gris plateado conducido por Don Juan Carlos, que se desplazó desde Madrid, donde por la mañana tuvo varias audiencias.

A la salida, el abuelo comentó que «la Infanta Cristina se encuentra perfectamente, y que el niño se parece «un poco» a Juan Valentín (el primogénito de los Duques) porque tiene la nariz hacia arriba». La Infanta Elena que salió a la vez que su padre, coincidió en sus declaraciones: «Mi hermana se encuentra bien y el niño se parece a Juan».

Doña Cristina también recibió la visita de su prima Alexia de Grecia, que acudió a la clínica acompañada de su esposo, Carlos Morales, y de su hija, Arrieta. Alexia también dio a luz en este centro médico (hace pocos meses) a su primera hija.

La Clínica Teknon, acostumbrada al revuelo de periodistas, abrió un libro de firmas para que los ciudadanos que lo deseen puedan felicitar a los padres. Durante todo el día de ayer no pararon de llegar ramos de flores y presentes. Entre ellos, el del Ayuntamiento de Barcelona: un juego de colcha y sábanas con el perfil del Tibidabo y de la Torre de Collserola para la cuna del niño.

Y no faltaron anécdotas en torno a la jornada de ayer, como la de cuatro mujeres que se hicieron pasar por periodistas para ver de cerca a Iñaki Urdangarín y se «intentaron colar en la rueda de Prensa». Pero la suerte no acompañó a sus propósitos y fueron descubiertas por un guardia de seguridad, que les pidió que abandonaran la sala. Y de paso, el de seguridad aprovechó para pedir las acreditaciones de Prensa al resto de los asistentes.

A todo ello, se puede añadir el enorme éxito de convocatoria conseguido por este tercer hijo de los Duques en su primer día de vida. La puerta de la Teknon estuvo abarrotada por las cámaras que hicieron guardia -algunos se trajeron la silla plegable- durante todo el día para no perderse la visita de ningún familiar.