Imagen de la manifestación
Imagen de la manifestación - Efe

Los independentistas convierten la manifestación de Alsasua en un acto por los políticos presos

Las instituciones navarras se sumaron a la manifestación que, inicialmente, pedía la libertad de los agresores a dos guardias

ALSASUA Actualizado: Guardar
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La manifestación que vivió ayer la localidad navarra de Alsasua estaba encabezada por una pancarta en la que se leía «Ez da Justizia. Altsasukoak aske» (No es Justicia. Los de Alsasua libres) y los rostros de los ocho condenados por agredir a dos guardias civiles y sus parejas el pasado 15 de octubre de 2016 en figuras de grandes dimensiones. A partir de esa primera línea, todo esteladas, todo lazos amarillos y todo banderolas de «Llibertat Presos Polítics» entremezcladas con alguna ikurriña y alguna pancarta reivindicativa de otras regiones españolas.

Alsasua vivió ayer la mayor manifestación que ha conocido esta localidad del norte de Navarra. Según la Delegación del Gobierno, acudieron entre 35.000 y 50.000 personas. Los organizadores elevaron la cifra hasta los 60.000. La población de Alsasua no llega a las 7.5000 personas. Decenas de autobuses llegaron a la pequeña localidad navarra desde 60 puntos distintos. Habida cuenta de que más de la mitad de esos puntos estaban en Cataluña, se puede hacer una idea del cariz que tomó la manifestación. De hecho, cuando la cabecera llegó al punto final, los organizadores hicieron un llamamiento para que no se exhibieran banderas. Era demasiado evidente.

Entre las primeras filas se encontraba el portavoz de Esquerra Republicana en el Congreso de los Diputados, Gabriel Rufián, que fue el primero en mezclar a los reos de Alsasua con los políticos presos. «Si se cree que esto va solamente de 7 chavales de Altsasu (en realidad, son 8) o solamente de 11 independentistas catalanes, se equivocan. Todos aquellos que supongan un peligro para el régimen del 78, para el PP, para Ciudadanos y también para el PSOE pueden correr la misma suerte». Por eso, acudió a un tono belicista para hacer un llamamiento para construir «diques, murallas y muros contra el fascismo azul, naranja y próximamente verde que nos amenaza».

Entre los asistentes a manifestación de Alsasua también se pudo ver a representantes de las principales instituciones navarras, desde la portavoz del Gobierno, María Solana, hasta el alcalde de la localidad, Javier Ollo, pasando por el vicepresidente del Parlamento de Navarra, Unai Hualde, y el alcalde de Pamplona, Joseba Asirón. Querían acompañar a los familiares de los condenados, que se esforzaron por dar un carácter navarro a la manifestación.

«Nos encontramos ante un pueblo que vuelve a pedir una justicia proporcional y real, no solo para los ocho jóvenes de Altsasu sino para toda una sociedad», dijo el portavoz de la plataforma Altsasuko Aske, Aritz Leoz, en nombre de los convocantes.

Los familiares de los condenados denunciaron que «no ha habido neutralidad ni rigor en la instrucción» porque «la Guardia Civil ha sido la que ha realizado la investigación del caso durante la instrucción, apartando a la Policía Foral». Y también arremetieron contra los jueces porque algunos de ellos habían sido condecorados por la Benemérita.