El independentismo violó la ley el año pasado en 301 ocasiones

Un exhaustivo informe de «Catalunya somos todos» revela que en 2018 se cometieron 16 delitos de lesiones y otros 36 ataques a la propiedad

MadridActualizado:

En medio del debate sobre la necesidad de volver a aplicar el artículo 155 para asegurar e l cumplimiento de la ley en Cataluña, la asociación Catalunya Somos Todos ha concluido un informe en el que recoge 301 presuntas vulneraciones legales cometidas por el movimiento independentista en 2018. El documento, al que ha tenido acceso ABC, se denomina «Violencia e incumplimiento de la ley en el proceso separatista» y detalla 215 violaciones del Código Penal, 63 vulneraciones de la Ley de Seguridad Ciudadana y 12 transgresiones de la Constitución. Al cometer todos estos presuntos quebrantamientos legales, los independentistas incurrieron al menos en 94 presuntos delitos, a un ritmo de ocho al mes. Los ataques no denunciados por las víctimas no se recogen en el informe así que las cifras finales podrían ser aún superiores.

Desde la Diada a final de año

Según aseguró el PSOE el pasado mes de diciembre, nada de lo que sucedido en Cataluña el año pasado es suficiente para requerir al presidente de la Generalitat, Quim Torra, que vele por el cumplimiento de la Constitución y las leyes en su comunidad. Pero tanto el presidente del PP, Pablo Casado, como el líder de Cs, Albert Rivera, creen que hay material de sobra y están urgiendo al presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, para que remita un apercibimiento al político independentista por atentar en sus discursos contra el interés general de España. Especialmente desde que Torra apeló al independentismo a optar por la violencia y seguir la vía eslovena. El envío de un requerimiento al presidente de la Generalitat sería el primer paso para la aplicación del artículo 155 ya que si la advertencia fuera ignorada, el Gobierno podría aprobar las medidas necesarias para forzar la «protección del mencionado interés general», dice el citado precepto constitucional. Un año más, el grueso de los quebrantamientos legales se produjo en los días previos a la Diada, aunque esta vez se extendió hasta final de año por el primer aniversario del referéndum ilegal del 1 de octubre y la celebración del Consejo de Ministros el 21 de diciembre en Barcelona. En todos esos meses, el Ejecutivo socialista ya estaba implementando la nueva operación diálogo con el independentismo.

Lesiones por retirar lazos

Además de recoger las presuntas transgresiones legales, el informe de Catalunya Somos Todos advierte de la intensificación y agravamiento de las transgresiones legales. En su informe del año pasado, la asociación detectó 178 vulneraciones de la ley, prácticamente la mitad. Y si bien en ejercicios pasados las amenazas e injurias eran la herramienta indiscutible del independentismo, la asociación advierte ya de que el movimiento se atreve cada vez más con daños a la propiedad (36 episodios consignados frente a los 16 de 2017) y delitos de lesiones (16 sucesos declarados contra ninguno en el ejercicio anterior). Por ello, la asociación concluye que los separatistas «han pasado de poner el acento en lo verbal para pasar a lo físico. Los delitos quedan impunes por el anonimato sin que nadie se plantee un problema de violencia generalizada; los dirigentes autonómicos animan a apretar».

Ataques repetidos

Las agresiones personales van asociadas «a la asistencia a manifestaciones por el bilingüismo, expresar en la universidad ideas que el nacionalismo no acepta o retirar los lazos amarillos que inundan las vías públicas», denuncia la asociación. En cuanto a los ataques materiales, el informe advierte de que «en ocasiones se producen de manera repetida» y son «suficientes para presionar a aquellos que no comparten las ideas del nacionalismo: solo por el gasto que implica su reparación, la mayoría de las personas afectadas por estos delitos no puede permitirse demasiados actos heroicos». Entre los ataques materiales se incluyen daños a comisarías, sedes de partidos o medios de comunicación. Para el presidente de la asociación, Jorge Amado, el aumento tanto de la gravedad como del número de los ataques legales es preocupante. «Aunque el nacionalismo continúa fracasando en sus pretensiones, el objetivo es reprimir a quienes defienden la unidad o condenarles a un verdadero exilio».

Deterioro de la democracia

El resto de vulneraciones legales detectadas el año pasado en Cataluña se engloban en desórdenes públicos (21 episodios), incitación al odio (19 casos), atentados contra la autoridad (19 sucesos) e injurias (12 denuncias). También han tenido lugar ultrajes a España y sus símbolos. «El hecho de que una parte de la población se vea acosada y agredida, que vea mermada su economía o impedido el ejercicio de sus derechos revela un grave deterioro de la democracia en Cataluña», continúa denunciando esta asociación, que se define por defender la concordia entre todos los españoles siendo su objetivo luchar a favor de la unidad frente «a los intentos interesados de ruptura». Oponerse al nacionalismo en Cataluña «significa poner en riesgo tus propiedades, ver comprometida tu seguridad y la de tu familia, ser acosado y agredido… en nombre de un supuesto pacifismo y una supuesta libertad», lamenta Catalunya Somos Todos. La publicación de este informe coincide con el plan del Gobierno para recortar la presencia del Estado en Cataluña. Según desveló ABC el lunes, los nuevos Presupuestos reducirán en un 30 por ciento la inversión territorializada en los organismos que la Administración Central tiene allí.