Imagen de la ambulancia en la que fue atendido el empresario asesinado hoy /EFE
Imagen de la ambulancia en la que fue atendido el empresario asesinado hoy /EFE

«¡Ignacio no puede ser!»

EP |
BILBAOActualizado:

Propietarios y empleados del restaurante Kiriru afirman que el asesinato de Ignacio Uria Mendizabal ha sido un "mazazo" porque acudía diariamente al establecimiento a tomar café y jugar la partida con sus amigos, según manifestaron a Europa Press.

Las mismas fuentes aseguraron que Ignacio Uria Mendizabal era "un amigo, al igual que toda su familia" y acudía, incluso varias veces al día al restaurante.

Precisamente, fueron los trabajadores del restaurante los que avisaron a la mujer de Ignacio Uria de que "algo le había pasado" y de que llamara a sus hijos para que acudieran al lugar donde el empresario fue tiroteado.

Ignacio Uria Mendizabal estaba casado y tenía cinco hijos, tres chicos y dos chicas, algunos de los cuales se desplazaron a la zona del atentado. Al parecer, alguno de los hijos está estudiando en Madrid, según las mismas fuentes.

Ignacio Uria, que es natural de Azpeitia, vivía en un caserío cercano y, según indicaron, hacía cinco minutos que había salido de su casa y, probablemente, se dirigía como todos los días al restaurante para jugar la partida y tomarse un café y fumar un faria.

El empresario aparcaba todos los días en la misma zona, entre su empresa y el restaurante. Desde el establecimiento se afirmó que los trabajadores y los clientes han recibido la noticia como un "mazazo". "Todosvenían y decían: 'Ignacio no puede ser'. Hasta la última camarera que ha entrado a trabajar, en cuanto se ha enterado venga a llorar, todos", añadieron.