Vídeo: Iglesias señala la "ternura" de Domènech como la solución - EP

Elecciones catalanas 2017Pablo Iglesias, sin salida tras hipotecarse en el resto de España

El líder de Podemos ha sacrificado su estrategia a nivel nacional por Cataluña

MadridActualizado:

Referéndum pactado y con garantías. Ni DUI ni 155. «Nosotros hemos ganado dos veces las elecciones en Cataluña». Con esos tres mensajes, Podemos ha orquestado una campaña electoral -iniciada mucho antes de la convocatoria de los comicios autonómicos- en la que su líder, Pablo Iglesias, ha sido tachado de «seguidista»de la estrategia de Ada Colau y Xavier Domènech. Lo que se juega la formación a nivel estatal en estas elecciones catalanas trasciende con mucho la influencia que otorga gobernar la segunda comunidad más importante de España. Se juegan todo su discurso.

Desde que Podemos fue obligado a posicionarse políticamente ante la escalada de la tensión del desafío secesionista hasta la actualidad, los de Iglesias son quizá el partido que ha pagado más caro las consecuencias de sus decisiones. Todos han tenido que decidir; desde los independentistas llevando hasta las últimas consecuencias su desafío y proclamando una declaración unilateral de independencia -que finalmente resultó «simbólica»-, hasta el bloque constitucionalista respaldando la aplicación del 155 para devolver la legalidad constitucional a Cataluña.

El derecho a decidir

En medio de todo eso, Podemos carga a sus espaldas con la intervención de su marca catalana, Podem, que culminó con la convocatoria desde Madrid de una consulta interna para revocar a la dirección autonómica, secretario general incluido, para conseguir una alianza con los comunes de Colau. También con una crisis interna surgida de la contestación de una facción del partido, liderada por la cofundadora Carolina Bescansa, que acusó a la dirección de Podemos de incapacidad de explicar «un proyecto para España», dado el excesivo celo de Iglesias y su entorno por basar su estrategia sobre el único pilar del derecho a decidir de la sociedad catalana.

Hoy, cuando se decide el futuro de Cataluña, el candidato de Iglesias, Xavier Domènech, tiene que lidiar con los resultados negativos de unas encuestas que trascienden a la región y a los comunes para alcanzar de forma directa a Podemos a nivel nacional. Su aspiración a ser la llave de un tripartito de izquierdas con ERC y el PSC es la única baza que manejan los populistas para entrar en el gobierno autonómico.

Con todo, el afán de Iglesias por volcarse con Cataluña estos últimos meses contrasta con la poca visibilidad que le ha dado Domènech durante la campaña.