Iglesias se desdice e intenta desvincularse de Venezuela: «La situación allí es nefasta»

El líder de Podemos niega haber recibido financiación de Chávez e Irán

Madrid Actualizado: Guardar
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Una referencia fundamental para los ciudadanos de Europa. Ni más, ni menos. Así dibujó en 2013 el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, el régimen chavista durante una entrevista en una televisión venezolana. El indicador de inflación del país alcanzó de noviembre de 2017 al pasado mes los 1.299.724 puntos, según informó este lunes la Asamblea Nacional opositora, la inflación diaria se mantiene en el 3%, la gente compra las medicinas en el mercado negro y un cartón de huevos pasa de costar 1.000 bolívares a 1.500 en tan solo una semana. Pero qué «envidia» da Venezuela, decía Iglesias entonces, y qué «ejemplo democrático». Decía, eso sí. Porque después de cinco años elogiando al «chavismo», ayer el líder de Podemos cambió todo su argumentario.

«He podido decir cosas que ahora no comparto y rectificar en política está bien», expresó durante la Comisión que investiga la financiación de los partidos en el Senado. «La situación política y económica en Venezuela es nefasta», lamentó. Los populares le citaron ayer para explicar la presunta conexión de su partido con el Gobierno de Venezuela, una reunión en la que divagó durante tres horas y media, y donde negó categóricamente que el régimen chavista e Irán financiasen a Podemos o que él haya trabajado para ellos.

El germen de Podemos

Pero el líder de la formación morada no respondió sobre si la fundación CEPS (Centro de Estudios Políticos y Sociales), íntimamente ligada a Podemos y donde sus cinco fundadores trabajaban antes de fundar el partido, se benefició de esas donaciones. El portavoz del PP en la Comisión, Luis Aznar, expresó que «cuando no se responde a nada es porque no se puede responder con la verdad a ninguna de las preguntas que hemos hecho». Y elevó el tono: «Usted, como Errejón y Monedero, cobraba de la fundación CEPS, que cobraba de Venezuela, está documentado».

Lo cierto es que ABC ya publicó en abril de 2016 que Hugo Chávez autorizó pagos a la fundación de Iglesias para «crear fuerzas y movimientos sociales afines al gobierno bolivariano». Este diario tuvo acceso a un informe del Gobierno venezolano titulado «Punto de cuenta al Comandante Presidente de la República Bolivariana de Venezuela» -con fecha del 28 de mayo de 2008-, redactado por el exministro del Poder Popular para las Finanzas, Rafael Isea, que recogía que Chávez había entregado dinero a CEPS no sólo para abonar los futuros trabajos realizados por el Centro, sino también con la intención de alimentar un partido político en España de su mismo corte.

«Adicionalmente, según lo acordado en el referido consejo de ministros, el consiguiente apoyo económico que significará para la Fundación CEPS esta contratación permitirá estrechar lazos y compromisos con reconocidos representantes de las escuelas de pensamiento de izquierdas, fundamentalmente anticapitalistas, que en España puedan crear consensos de fuerzas políticas y movimientos sociales, propiciando en ese país cambios políticos aún más afines al gobierno bolivariano», rezaba el informe. Las asesorías de CEPS al Gobierno de Venezuela comenzaron en 2003 y tenían como objetivo «promover los conceptos de emancipación popular, conciencia anticapitalista y controlaría social».

Según destapó este diario, fue de 7.168.090 euros la partida otorgada por el régimen bolivariano a la fundación por la que pasaron los cinco de Podemos (Pablo Iglesias, Íñigo Errejón, Carolina Bescansa, Luis Alegre y Juan Carlos Monedero). Pese a los datos, nada de esto quiso escuchar ayer Iglesias que insistió hasta seis veces en que acudía allí a hablar de la financiación de Podemos y que lo que haya ocurrido con CEPS no era el objeto de su comparecencia. Sin respuestas.

Los parlamentarios populares empezaron a irritarse por las esquivas respuestas de Iglesias.

No cesó en su empeño el senador Aznar, que le advirtió de que «están muy cerca de descubrir que Podemos se ha financiado ilegalmente con dinero de Venezuela e Irán». Entonces, otro indicio presentó el popular y otro regate hizo el de Podemos. Su comparecencia se produjo después de que también el pasado 3 de diciembre el expresidente del Tribunal Supremo de Venezuela, Miguel Ángel Martín Tortabú, señalase que la formación morada tuvo vínculos con Chávez. Martín Tortabú relató que el Foro de Sao Paulo, creado para potenciar formaciones de izquierdas en los años 90, ha financiando partidos «incluso en España». Preguntado por este asunto, Iglesias alegó que «si la pregunta es si el Foro de Sao Paulo ha financiado a nuestra fundación política la respuesta es no, nuestra fundación política se financia mediante la vía legal».

Llegados a este punto del encuentro, los parlamentarios populares empezaron a irritarse por las esquivas respuestas de Iglesias. Aznar insistió en que no le preguntaba específicamente por Podemos, sino por la fundación CEPS, pero el compareciente seguía en sus trece: «Podemos no ha tenido ningún tipo de financiación ilegal». El portavoz del PP, exasperado, aparcó Venezuela y sacó a colación la relación económica de Iglesias y la productora 360 Global Media S.L., de capital iraní, que emite su programa «Fort Apache» en el canal Hispan TV.

El móvil de Irán

El 29 de enero de 2016 la portada de ABC decía: «Iglesias aun cobraba de Irán un mes antes de las elecciones». En este sentido, Aznar señaló que el secretario general de Podemos recibía dinero de la república islámica desde donde incluso «le pagaban el móvil». Según pudo comprobar este diario, Iglesias cobró un total de 97.610 euros de la productora entre diciembre de 2012 y noviembre de 2015, cuando faltaba menos de un mes para las elecciones generales del 20 de diciembre. Tampoco quiso responder. Iglesias dedicó gran parte de su intervención a divagar, pero también a explicar a los senadores populares que todas las querellas presentadas contra su formación donde se les acusa de financiación ilegal han sido archivadas.

«Nadie ha podido probar jamás la más mínima irregularidad penal, jurídica o administrativa en Podemos», insistió. Aznar le preguntó al compareciente sobre las vías de financiación que tiene Podemos y, particularmente, sobre el sistema de «crowdfunding» (micromecenazgo) que utilizan para sufragar actos o eventos concretos. Iglesias se defendió asegurando que «todo lo referente a las donaciones que recibe Podemos está fiscalizado por el Tribunal de Cuentas y se hace con arreglo a la ley». Pero a Aznar no le convencieron sus palabras: «Me suena a que es una forma de pitufeo». Además, anunció que el PP trabajará para regular estas prácticas.

Por otro lado, el líder de Podemos se disculpó con la presentadora Mariló Montero después de que el senador popular le reprochase durante el debate un mensaje de Telegram en el que escribió que la «azotaría hasta que sangrara» y del que admitió que siente «muchísima vergüenza de haber hecho una broma machista imperdonable»

A la salida de la Comisión, Aznar expresó que seguirán investigando. «Me da la impresión de que estos señores de Podemos vinieron para cambiar las cosas y lo único que han cambiado han sido las casas», zanjó.