ROSA BELMONTE  REUTERS  Sarkozy, en marcha  «Tintín en el Congo», el racismo y un debate fuera de época
ROSA BELMONTE REUTERS Sarkozy, en marcha «Tintín en el Congo», el racismo y un debate fuera de época

Con los huracanes no se atreven

Correr es poco francésAznar corre (hace jogging), luego Aznar es de derechas y proamericano (estamous trabandou en ellou). La intelectualidad francesa sostiene un silogismo parecido con Sarkozy. Lo

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Correr es poco francés

Aznar corre (hace jogging), luego Aznar es de derechas y proamericano (estamous trabandou en ellou). La intelectualidad francesa sostiene un silogismo parecido con Sarkozy. Lo mejor es el hecho de que la intelectualidad (o lo que sea) se dedique a meditar sobre el significado del trote mañanero de su presidente. O bien (como Finkelkraut), recomendándole el paseo como más digno y recordándole que Sócrates y Rimbaud paseaban. Toma, y Conan Doyle hacía espiritismo. O bien (como el muy respetable Daniel Schneidermann), asegurando que las imágenes diarias de Sarkozy corriendo suponen un arma de manipulación mediática. Lo que no sé es a quién puede impresionar para bien, a favor del manipulador, quiero decir, ver al presidente correr con menos estilo que Romay y sudar como si llevara en el interior el Canal de Isabel II. No digo sudar como un cerdo porque por mucho que me he fijado (los filósofos franceses tienen sus ocupaciones, yo las mías) jamás he conseguido ver el sudor de un cerdo. Creo que es por el pelo. Pero a lo que iba. El correr y el sudar deben practicarse en la intimidad, como el hablar catalán (si no sabes).

Tintín y los negros

Sale por primera vez en Gran Bretaña, en color, «Tintín en el Congo», el segundo álbum de la serie que Hergé creó. Como contiene racismo de la época se ha montado una buena. Lo cierto es que en la historieta los elefantes, que debieron de ir al Lycée, hablan un perfecto francés y a los nativos, seguramente carne de escuelas públicas, casi ni se les entiende. Me temo que en una de estas andanadas nos levantan las películas de Tarzán (también de escuela pública). Una de esas pelis en las que los indígenas dicen «yuyu, yuyu» cuando tienen miedo (a la vez que hacen de Seur por la selva). Lo del yuyu, pese a su esquematismo sintáctico, es una de las frases cinematográficas que más influencia ha tenido a lo largo de la historia. Ni la sombra de Chiquito de la Calzada es tan alargada en el lenguaje común. El racismo también es alargado. El huracán Katrina de Nueva Orleáns fue un huracán específico para afroamericanos. Un huracán racista. Pero cualquiera los prohíbe. Como Tiger Woods es negro (y más cosas) puede ser racista. Y aquí uno este párrafo con el anterior. Tiger Woods también es filósofo, aunque no francés: «El hockey es un deporte para blancos, el baloncesto es un deporte para negros y el golf es un deporte para blancos que se visten como proxenetas negros».

Ir en bañador

En Nueva York invitan al teatro al todo el que demuestre ser virgen (la obra se titula «Mi primera vez»). «Los vírgenes entran gratis», dicen como el que anuncia que los niños menores de ocho años no pagan. Tampoco es que vayan a hacer la prueba del pañuelo. Un hipnotizador será la máquina de la verdad para quien quiera pasar por la patilla. Sigue siendo una complicación, pero tendrá su público. En Madrid, la compañía Ryanair ha regalado billetes de avión a las primeras doscientas personas que se presentaron en bañador en la plaza de Santa Ana. Algunos, además, llevaban toallas de playa y bronceadores (no sé si palas y cubos). Supongo que para que se notara que iban en traje de baño. Al fin y al cabo, en bañador y con chanclas de goma es como va gran parte del personal por las calles de las ciudades (o por los aeropuertos). Y sin el reclamo de billetes gratis.