ApUnos afganos recogen alimentos lanzados por EE.UU. en el norte de su país

Hamid Gul: «Si Osama bin Laden muere, aparecerán otros cien mil como él»

El general retirado Hamid Gul, jefe de los servicios secretos paquistaníes en la segunda mitad de los ochenta, colaboró con la CIA y el espionaje saudí para armar a los muyahidines durante la guerra afgano-soviética. Entre aquellos voluntarios musulmanes que emprendieron el Yihad contra el comunismo estaba un joven llamado Osama bin Laden.

ISLAMABAD. Manuel M. Cascante, enviado especial
Actualizado:

El general Hamid Gul, antiguo jefe del ISI (Interservices of Intelligence), los servicios secretos paquistaníes, reside en una discreta villa, dentro de una urbanización reservada para mandos militares a las afueras de Islamabad. La sala donde recibe a sus visitas está decorada con antigüedades, réplicas en miniatura de tanques, un pato disecado y objetos de todo a cien.

Gul es un hombre cordial y afable; mucho más de lo que se podría esperar en alguien ligado al extremismo religioso en Pakistán y que estuvo detrás del nacimiento de los muyahidines, que lucharon en Afganistán durante la ocupación soviética. Con la ayuda de la CIA y el Istakbarat, las agencias de espionaje de Estados Unidos y Arabia Saudí.

Aquel grupo de voluntarios musulmanes, que habían llegado de todos los rincones del Islam, combatiría con denuedo, en nombre de su fe, hasta expulsar de suelo afgano al invasor comunista. Entre aquellos miles de milicianos estaba un joven heredero saudí: Bin Laden. «Para EE.UU. -dice Gul-, Bin Laden era un noble que se gastaba su dinero en la lucha contra los soviéticos. La CIA le apreciaba mucho porque hacía gratis una labor que les beneficiaba».

UNA RED DE FANÁTICOS

Acabada la guerra, Estados Unidos se desentendió de Afganistán y no se anticipó al peligro que suponía haber financiado, entrenado, armado y organizado una red de treinta y cinco mil fanáticos religiosos procedentes del Medio y el Extremo Oriente, África del Norte y Asia Central.

Según Hamid Gul, «Estados Unidos sufrirá una gran derrota en Afganistán. Incluso los mejores soldados americanos tienen una desventaja respecto a los talibanes: los primeros ponen por encima de todo su vida, mientras que a los segundos no les importa morir, si lo hacen defendiendo su independencia y su honor. Miembros del SAS (tropas de élite británicas) ya han podido comprobarlo días atrás; me consta que muchos han salido de allí muertos de miedo», dice con media sonrisa.

Hamid advierte de que Afganistán será el principio del fin de la supremacía americana. «Tras la derrota en Afganistán (los americanos se retirarán dentro de un año, del mismo modo que se fueron de Somalia), los Estados Unidos se olvidarán de sus aliados europeos y se aislarán del mundo. Eso ocurrirá en cinco años. Será el momento en que China se convierta en la gran superpotencia».

CIEN MIL COMO BIN LADEN

-¿Qué ocurrirá si muere Bin Laden?

-Que aparecerán cien mil como él.

-¿Comparte el apoyo de su Gobierno a la coalición internacional?

-Musharraf está cometiendo muchos errores. Pienso que intentó ayudar a Afganistán pero, cuando reconoció públicamente que había pruebas que inculpaban a Bin Laden, le dio luz verde a Estados Unidos para que comenzara el ataque. Se nota que él no es un político, lo está pagando y lo pagará más caro aún. La primera consecuencia es la inestabilidad interna que empieza a sentirse.

-¿Es real el peligro de una revuelta popular en Pakistán?

-No, no creo que el pueblo se vuelva contra su Ejército, que es una institución respetada y querida en el país. Pero la influencia de los grupos religiosos irá aumentando, llegará a las grandes ciudades y presionará al Gobierno para que restituya el sistema democrático.

-¿Cómo interpreta los recientes movimientos en la cúpula militar paquistaní?

-Es un asunto delicado, porque los mandos que han sido relevados llegaron de la mano de Musharraf, son los que contribuyeron a su ascenso al poder. Es posible que los expertos norteamericanos hayan pedido sus cabezas.

-La guerra, ¿debilitará a los talibanes?

-No lo creo; más bien, al contrario. Ya ve que la simpatía por ellos crece en Pakistán. La figura del Sha no es relevante, mucho menos después de que comenzaran los bombardeos. La Alianza Norte, que asegura apoyar su regreso al trono, lo odia profundamente. Los afganos son tan independientes que nunca aceptarían un régimen impuesto desde el exterior.

-Los talibanes, ¿son una creación paquistaní?

-Quien piense eso, conoce muy poco a los afganos y muy poco a los talibanes.

-Imagine el escenario político internacional en los próximos doce meses.

-El Yihad será secundado sin control en todo el Islam, porque esta es una guerra contra el Islam. Los Gobiernos de los países musulmanes están en peligro.

-¿Quién está detrás de los atentados del 11 de septiembre?

-El Mossad, sin duda. Los judíos desean un enfrentamiento entre judíos y cristianos. Piense que es uno de los golpes más sofisticados de la historia. Algo muy serio tuvo que ocurrir en Estados Unidos aquel día; tiene que haber cientos de personas detrás de esto.