Barcos de la Armada española patrullando ayer en las inmediaciones de la isla del Perejil. Efe

La Guardia Civil impide que accedan embarcaciones a la isla del Perejil

Defensa mantiene en alerta las unidades desplegadas en torno a Ceuta y Melilla mientras que 75 legionarios procedentes de Ceuta siguen en la isla del Perejil. Las fragatas enviadas a la zona así como las patrulleras, el dispositivo aéreo y las fuerzas terrestres continúan con sus misiones de vigilancia y protección. La Guardia Civil, por su parte, impide que se acerquen barcos a la isla.

ÁNGEL GARCÍA MORENO
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MADRID. Los 75 legionarios pertenecen al Segundo Tercio de la Legión en Ceuta y llegaron a la isla en sustitución de las fuerzas especiales del ejército de Tierra e infantería de Marina que desalojaron el miércoles a los militares marroquíes en Ceuta.

El Jefe del Estado Mayor del Mando de Operaciones Especiales, el teniente coronel Jesús de Miguel, afirmó ayer en Alicante durante una visita realizada al cuartel «Alférez Rojas» que la misión de las fuerzas españolas fue realizada «de la forma más limpia y sobre todo, volviendo todos a casa». La operación había sido planificada con todo detalle y en la vanguardia de los cuerpos especiales que tomaron la isla se encontraban otras dos unidades con el objetivo de intervenir si en algún momento hubiera surgido algún imprevisto.

Ayer, en la isla del Perejil seguían 75 legionarios del Tercio de este cuerpo en Ceuta mientras que en las aguas circundantes había dos patrulleras de la Guardia Civil. Los legionarios son abastecidos por helicóptero.

Relevo de legionarios

Defensa ha preparado además, por si fuera necesario, un relevo para este destacamento. Un centenar de legionarios pertenecientes al Tercio Juan de Austria III de la Legión en Almería llegaron el jueves a Ceuta para reforzar y relevar a los soldados que están destacados en las islas Chafarinas y los peñones de Vélez de la Gomera y Alhucemas. Esos legionarios comenzaron ayer, informa Ep, ejercicios de tiro y adiestramiento.

Las patrulleras de la Guardia Civil rechazaron la presencia de cerca de una decena de naves que querían acceder al islote, la mayoría ocupadas por periodistas y curiosos. La medida fue tomada por el Ministerio de Interior para evitar que se produjera cualquier tipo de altercado en la zona y garantizar la seguridad de la misma. Además, se teme que sectores nacionalistas radicales de Marruecos intenten una «marcha verde» sobre la isla. En torno a Ceuta continúan sus labores de vigilancia las fragatas «Numancia» y «Navarra» mientras que en Melilla atracaron las corbetas «Cazadora» e «Infanta Elena». También permanece el dispositivo de los últimos días de otras unidades de la Armada y el Ejército del Aire así como los helicópteros que vigilan las ciudades.

Esta semana también ha sido reforzada la presencia policial en las ciudades de Ceuta y Melilla para evitar incidentes tras el desalojo de los militares marroquíes de la isla del Perejil y dar una mayor sensación de seguridad a los habitantes de la zona.

En Melilla agentes del Grupo Rural de Seguridad de la Guardia Civil reforzaron la frontera con Marruecos. A esta ciudad llegaron sesenta miembros del Grupo Rural de Seguridad (GRS) número uno de la Guardia Civil con base en Madrid.

En cuanto a Ceuta, el jueves llegaron a la ciudad una Unidad Básica de Actuación de la Guardia Civil y dos Unidades de Intervención de la Policía Nacional que comenzaron a vigilar las calles y los pasos fronterizos con Marruecos. Tanto las unidades militares como las policiales permanecerán de forma «indefinida» en la zona mientras que los legionarios seguirán en la isla hasta que existan garantías de que se recupere el statu quo anterior a la ocupación marroquí. El ministro de Defensa, Federico Trillo, confirmo ayer que la operación de desalojo de los militares marroquíes de la isla del Perejil se llamó «Romeo Sierra» porque en terminología de la Alianza Atlántica corresponde con ese objetivo de restablecimiento de la situación o del statu quo. El ministro también explicó que la orden de intervención se dio en torno a las 23.45 horas del martes con un margen de suspensión de la operación de hasta cinco minutos antes de la considerada en términos militares «hora H». Trillo añadió que hasta las 4.30 horas de la madrugada del miércoles no se cerraron las posibilidades para que hubiera una solución diplomática. Ayer por la mañana el ministro se reunió con el Jefe del Estado Mayor de la Defensa y los responsables de los tres ejércitos para seguir la situación.