Carmen Calvo (d), saluda al presidente de la Fundación Princesa de Asturias
Carmen Calvo (d), saluda al presidente de la Fundación Princesa de Asturias - EFE

El Gobierno, recibido entre pitos y gritos de «dimisión» a su llegada los Premios Princesa de Asturias

La normalidad ha sido la tónica general a lo largo de la tarde en el exterior del Campoamor. Las protestas habituales hacia las autoridades, incluidas las dirigidas contra los Premios y la monarquía, han sido compensadas por los aplausos desde el sector de los no manifestantes

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La entrega de los Premios Princesa de Asturias ha concentrado soflamas y pitidos de la ciudadanía en los alrededores del Teatro Campoamor. Como en años anteriores, las denominadas marchas de la dignidad han acudido a la cita y, en esta ocasión, han recibido a la delegación del Gobierno que ha acudido a la entrega de galardones entre pitos, gritos de «dimisión» y abucheos.

La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, ha encabezado la representación del Gobierno, junto a los ministros de Asuntos Exteriores, Josep Borrell; Sanidad, María Luisa Carcedo; Ciencia y Universidades, Pedro Duque, y la de Transición Ecológica, Teresa Ribera. Todos ellos han entrado en el Teatro Campoamor entre múltiples asistentes, pero esto no ha evitado los abucheos. El equipo de Gobierno socialista ha recibido sendos gritos de dimisión a su paso por Oviedo.

Las reclamaciones de los pensionistas no han sido las únicas que han llegado a Oviedo. Este año, en plena lucha por la equipación salarial entre los cuerpos policiales estatales y autonómicos, Jusapol asturias había convocado una pequeña concentración a la entrada del teatro. Sin embargo, tal y como han indicado a través de su perfil de Twitter, les han pedido retirarse de la zona.

A pesar de esto, la normalidad ha sido la tónica general a lo largo de la tarde en el exterior del Campoamor. Las protestas habituales hacia las autoridades, incluidas las dirigidas contra los Premios y la monarquía, cuyos partidarios han abucheado a las autoridades y galardonados que se dirigían al teatro Campoamor para asistir a la ceremonia de entrega, han sido compensadas por los aplausos desde el sector de los no manifestantes.