Trillo abandona la rueda de prensa seguido del ministro portavoz. Daniel G. López

El Gobierno plasmará en una directiva anual los objetivos del nuevo CNI

El Gobierno plasmará en una directiva anual el ámbito de actuación y los objetivos del nuevo Centro Nacional de Inteligencia, cuyo cumplimiento será verificado cada año. El Consejo de Ministros aprobó ayer dos anteproyectos de Ley del CNI para los cuales el ministro de Defensa, Federico Trillo, ha conseguido el respaldo del PSOE, de CiU y de CC. Sin embargo, Trillo no aclaró a quién será el responsable político del Centro.

MADRID. Cristina de la Hoz
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El nuevo Centro Nacional de Inteligencia, que sustituirá al actual Centro Superior de Información para la Defensa (CESID), se inscribe en el «proceso de normalización de los servicios de inteligencia en el Estado de Derecho», según explicó ayer Federico Trillo, que compareció en rueda de prensa tras la reunión del Consejo de Ministros.

La reforma del CESID, que ya formaba parte de la oferta electoral del PP en 1996, se realiza a través de una regulación completa, unitaria, sistemática y «sin cabos sueltos», por la que los servicios de inteligencia «se someten al principio de legalidad» mediante una articulación homologable a la de los distintos órganos administrativos y se establecen, por primera vez, los controles parlamentario y judicial de sus actuaciones.

La comisión del Congreso que controla los gastos reservados conocerá los objetivos de inteligencia diseñados anualmente por el Gobierno, que definirá su ámbito de aplicación, así como el informe, también anual, que elaborará el director del Centro sobre evaluación de actividades, situación y grado de cumplimiento de los objetivos.

EXPERIENCIA DE TRES AÑOS

Además, se establece un control judicial sobre aquellas actividades que afectan a la inviolabilidad del domicilio y al secreto de las comunicaciones, para lo que es necesaria una autorización judicial previa, que estudiará un magistrado del Tribunal Supremo elegido para tal efecto por el Pleno del CGPJ y que deberá tener una experiencia mínima de tres años, al igual que ocurre con los presidentes de Sala del TS. Este magistrado será el encargado de acordar o no la autorización judicial en un plazo que ordinariamente será de 72 horas y, para casos de urgencia debidamente justificados, de 24.

Los servicios de inteligencia del nuevo Centro se coordinarán con las unidades de información de las FSE y con aquellas otras que manejen información de carácter cifrado o del cualquier otra naturaleza a través de la Comisión Delegada para la Inteligencia del Estado -creándose de hecho una comunidad de inteligencia- de la que formarán parte el vicepresidente primero, los ministros de Asuntos Exteriores, Defensa e Interior, así como el secretario general de la Presidencia, el secretario de Estado de Seguridad y el director del CNI. De este modo, según manifestó por su parte Mariano Rajoy. los servicios de información de la Guardia Civil, Policía Nacional y CNI seguirán desempeñando sus funciones, «pero lo que procuraremos es sumar esfuerzos y que no estemos incidiendo todos en las mismas cosas».

Trillo no aclaró, sin embargo, quién será el responsable político del nuevo Centro, que orgánicamente quedará adscrito al Ministerio de Defensa. En este punto, justificó su dependencia a Defensa por entender que es lo más conveniente tras los atentados en Estados Unidos a la hora de facilitar una respuesta militar coordinada y en la que los servicios de inteligencia constituyen un «elemento capital».

En cuanto al responsable político comentó que «la responsabilidad política tiene su ámbito, en lo que del Gobierno depende, en el seno del propio Ejecutivo a través de la Comisión Delegada y del propio Consejo de Ministros. La externa, en quien designe el Parlamento. que ahora sí puede llamar para hablar de los objetivos y de su consecución al director del CNI, o al ministro de Defensa, que es el responsable orgánico del Centro o, si considera que es responsabilidad conjunta, al vicepresidente. Allá cada cual».