ANDRÉS C. RAGEL Panorámica de las labores de relleno que las autoridades del Peñón han autorizado a costa de las aguas jurisdiccionales de nuestro país
ANDRÉS C. RAGEL Panorámica de las labores de relleno que las autoridades del Peñón han autorizado a costa de las aguas jurisdiccionales de nuestro país

El Gobierno permite que Gibraltar crezca a costa de las aguas territoriales españolas

El PP critica la permisividad ante los rellenos con áridos procedentes de canteras andaluzas y pide que se denuncien ante los tribunales

JOSÉ CEJUDO | SEVILLA
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Desde hace décadas, las autoridades de Gibraltar no han cejado en su empeño de ganar terreno al mar para expandir el istmo, a base de sucesivos rellenos con áridos... adquiridos en España. Complejos turísticos y de ocio y la ampliación de la terminal del aeropuerto son las penúltimas actuaciones que se están ejecutando en la Roca, ante la inoperancia del Ejecutivo que preside José Luis Rodríguez Zapatero. El parlamentario nacional del PP por Cádiz José Ignacio Landaluce tampoco renuncia a denunciar una situación que considera escandalosa.

«El istmo original, dentro de poco, tendrá el doble de tamaño. Primero nos robaron el Peñón y ahora nos están volviendo a robar. Entre el crecimiento que va a suponer la nueva pista del aeropuerto y la urbanización Ocean Village, en Marina Bay, poco a poco van consiguiendo un crecimiento que supone unos cuatro campos de fútbol», asegura Landaluce. Existe, lamenta, «una permisividad absoluta por parte del Gobierno español, que mira para otro lado». Aunque en ocasiones, la última recientemente, el Ejecutivo ha transmitido a Londres su rechazo por dichos trabajos, lo cierto es que éstos siguen adelante.

Los rellenos, a su juicio, deberían que evitarse por parte de España. «Tenían que haberse llevado a los tribunales, con las quejas formales y contundentes ante el Reino Unido y ante los jueces europeos. Es una actuación ilegal al tratarse de una usurpación de un territorio soberano por parte de la colonia».

En estos momentos «y desde hace varios años —añade— se está levantando una gran urbanización en la cara Este de la roca, la que mira a Sotogrande, la parte que da hacia el Mar de Alborán. Se trata de una zona ganada al mar a base de rellenos de tierras».

Los rellenos, explica el PP, que proceden de canteras españolas, especialmente del municipio malagueño de Casares, se están haciendo en aguas de soberanía española. «Gibraltar sólo tiene como aguas territoriales las que abarca el recinto del puerto, y sin embargo se han administrado hasta quince millas. Se quedan tan panchos y aquí nadie hace nada».

En paralelo, se está produciendo la ampliación del aeropuerto, en el istmo pero sobre aguas territoriales españolas, «por lo que ya empiezan a darles cartas de soberanía. Si les permites crecer les estás concediendo autoridad; y si lo haces con quejas muy superficiales, en lugar de llevarlos a los tribunales, medioambientalmente hablando porque los rellenos se hacen sin hacer estudio de impacto ambiental, todo se convierte en un disparate».

Complejo residencial

Según Landaluce, siempre ha existido un lento crecimiento de Gibraltar, «pero últimamente es exagerado. Se comenzó hace tres o cuatro años la gran urbanización en la cara Este del Peñón. Es un complejo residencial, con apartamentos, restaurantes, zona deportiva y de ocio, todo sobre terreno ganado al mar».

En paralelo está el proyecto de la ampliación de la terminal del aeropuerto, que según las previsiones deberá estar concluida el próximo año.

Un aeropuerto que durante meses recibió vuelos de Iberia procedentes de España, que últimamente se han suprimido al carecer los horarios de interés comercial. «A Gibraltar esto le importó poco, porque su pretensión era que se levantara la restricción sobre el espacio aéreo. Esa era la jugada importante».

«En todos los sentidos —enfatiza Landaluce— Gibraltar se está expandiendo, y la poca vergüenza llega ya a que los barcos que fondean a la espera de recibir servicios en el Peñón, se sitúan en aguas de municipios de la Costa del Sol, como Estepona». Landaluce tiene a Gibraltar entre sus temas prioritarios dentro del trabajo que desarrolla como diputado nacional del Partido Popular por la provincia de Cádiz.

Una de las iniciativas en las que tiene puestas su confianza es la proposición no de Ley en la que se propone que el Gobierno español retome con el Ejecutivo británico el diálogo para seguir trabajando para recuperar la soberanía española sobre la colonia.

El debate de la proposición se celebrará en las próximas semanas, «y aunque para algunos pueda suponer un brindis al sol, pienso que hay que seguir insistiendo en que no se nos olvida que Gibraltar es territorio español y que hay que recuperarlo».

Chatarra del «New Flame»

Otros temas abordados por Landaluce y vinculados al Peñón han sido en los últimos años el destino de la chatarra del «New Flame», los vertidos contaminantes, los trasvases de combustible en mar abierto, la llegada de buques de propulsión nuclear o la eliminación de las restricciones del cielo único europeo.

Y es que el Peñón ya no es un simple trozo de tierra cuya devolución se reclama por un impulso más o menos romántico. En los últimos años en torno a la colonia se ha generado una lista casi interminable de problemas por el estatus especial que las autoridades le tienen concedido, circunstancia que le permite actuar al margen de las directivas de la Unión Europea.

«Las actividades de Gibraltar —señala el diputado nacional del PP— podrían repercutir a ambos lados de la verja, pero por ahora los únicos beneficiados son los gibraltareños, mientras que nosotros somos los perjudicados en todos los sentidos».

Según el diputado del PP, el gesto que evidenció la renuncia del Gobierno español a presionar sobre las autoridades gibraltareñas se produjo tras el hundimiento del «New Flame», en agosto de 2007.

Entonces, Salvamento Marítimo procedió al rescate de la tripulación del barco, instante en el que recibió una orden del Ministerio de Fomento, indica Landaluce, y Gibraltar se hizo cargo de concluir la operación. «Eso —asegura el parlamentario popular— fue un disparate porque comenzaron a reconocerle aguas jurisdiccionales, algo que no se había hecho en los trescientos años anteriores». De todas las iniciativas presentadas, la única que hasta el momento ha prosperado es la aprobación, con el rechazo del PSOE, para crear en la zona un centro de salvamento marítimo integral, destinado a la formación y lucha contra la contaminación.