Fachada del Palacio de la Generalitat, con lazos amarillos
Fachada del Palacio de la Generalitat, con lazos amarillos - Inés Baucells

El Gobierno denuncia la presencia de lazos amarillos en el Palacio de la Generalitat y ocho Consejerías

Desde el Ejecutivo insisten en señalar a la Junta Electoral Central como la competente para llevar a Torra a la Fiscalía por su desobediencia

MadridActualizado:

La Delegación del Gobierno en Cataluña ha denunciado a Quim Torra ante la Junta Electoral Central por hacer caso omiso de las indicaciones de este órgano supervisor de los procesos electorales en España, y ha adjuntado fotografías del Palacio de la Generalitat y de otras ocho Consejerías que esta tarde aún mantenían los lazos amarillos que debían ser retirados.

Transcurridas ya las 24 horas de plazo que le concedió ayer la Junta Electoral Central a Torra para atender a razones, tras desestimar su recurso contra la resolución del pasado lunes 11 de marzo, la Delegación del Gobierno encabezada por Teresa Cunillera ha comunicado el flagrante incumplimiento del soberanismo a las órdenes de la Junta Electoral, que no pretendían sino garantizar la neutralidad de los edificios públicos y de las instituciones en periodo electoral.

En concreto, la Delegación del Gobierno ha constatado la desobediencia de Torra —y la presencia de los lazos amarillos, símbolo partidista en favor de los soberanistas presos por su participación en el «procés»— en el propio Palacio de la Generalitat, y en las Consejerías de Gobernación y Relaciones Institucionales, Cultura, Territorio y Sostenibilidad, Empresa y Ocupación, Interior, Economía y Conocimiento, Agricultura, Ganadería y Pesca, y Salud.

En total son ocho las Consejerías que conservan los lazos amarillos, y no las trece —es decir, todas— que la portavoz del Ejecutivo catalán, Elsa Artadi, afirmaba esta mañana que llevarían hasta el final el desacato a la Junta Electoral Central por no ser «una institución propia» de la Generalitat. Desde la Moncloa han querido matizar que la Delegación del Gobierno solo ha recogido una «muestra significativa» de los edificios públicos con lazos amarillos, y no todos en los que estaban presentes.

Sin embargo, pese a la constatada desobediencia, el Gobierno evita por el momento ir un paso más allá y llevar la actuación de Torra a la Fiscalía y remite a la propia Junta Electoral Central para fijar el rumbo a seguir. Así, apunta a este organismo para que decida si denuncia al presidente regional ante la Fiscalía o si pide a los Mossos d'Esquadra que cumplan el mandato de quitar los símbolos partidistas de las instituciones.