El Gobierno aprueba una declaración que agradece a la Constitución el desarrollo de España

Madrid. Agencias
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Coincidiendo con el aniversario de la Constitución, el Consejo de Ministros ha aprobado una declaración institucional que agradece a la

Carta Magna el desarrollo de España y la posibilidad de contar con "una democracia madura, abierta e integradora". El presidente de la Xunta de Galicia, Manuel Fraga, insistió en que hay que reformar la Carta Magna "porque no es una piedra que se ha quedado en el fondo del mar". La presidenta del Congreso, Luisa Fernanda Rudi, aseguró que el doble escollo para acometer esta reforma son ETA y el Plan Ibarretxe.

"El Gobierno quiere expresar su más profundo respaldo, respeto, afirmación de su vigencia y voluntad de servicio a las reglas del juego democrático que todos los españoles nos dimos hace un cuarto de

siglo", comienza la declaración institucional que leyó el ministro portavoz, Eduardo Zaplana, tras el Consejo de Ministros de hoy. "Gracias a la Constitución, a nuestra Carta Magna, contamos hoy con una democracia madura, abierta e integradora en la que podemos expresarnos y actuar libremente", continuó.

Para el Ejecutivo, la Constitución es la causante de que España se haya colocado "entre las más fuertes naciones del mundo", de que tenga "un Estado de Derecho garantista y fuerte" y un sistema autonómico "envidiable que nos integra y enriquece a todos en nuestra diversidad cultural y social". "Esta es la Constitución que España necesitaba", concluye el texto, que defiende la vigencia del "éxito" que supuso la Carta Magna agradeciendo a todos los españoles "porque de ellos emana un sistema que funciona y nos hace progresar".

La postura del Gobierno es que la Constitución no debe reformarse. El portavoz parlamentario del PP, Luis de Grandes, sentenció que "no hay necesidad de reforma" porque "no existe demanda social" para emprenderla. Aunque admitió que la Carta Magna "tiene muchas cosas

que mejorar", advirtió que la reforma "no es el camino". En todo caso, aseguró que de producirse cambios tendrían que contar con al menos el mismo consenso que alcanzaron en 1978 las fuerzas políticas.

Fraga insiste en reformar

Pero dentro del PP sí hay voces que piden la reforma de la Constitución, principalmente el presidente de la Xunta de Galicia, Manuel Fraga, quien aseguró que el texto constitucional "no es una piedra que ha quedado en el fondo del mar hasta el final de la historia", sino que puede mejorar "desde ella misma". Fraga cree que el debate sobre esta reforma "está mal centrado", porque debe "tomar como punto de partida esta magnífica obra histórica" para proceder a los cambios oportunos "por los métodos y los mismos consensos" de hace 25 años.

El presidente gallego, en todo caso, aseguró que para la modificación es necesario antes "vivir en paz en toda España, con el criminal terrorismo de ETA totalmente erradicado". También criticó las propuestas que pretende "imponerse unilateralmente", en clara alusión al Plan Ibarretxe, puesto que censuró a quienes "reivindican proyectos que traspasan umbrales irrebasables, con la inclusión de actuaciones contrarias a la Constitución y al servicio de insolidarios propósitos soberanistas".

Luisa Fernanda Rudi, presidenta del Congreso de los Diputados, cree que hay dos obstáculos que hacen que la reforma no sea oportuna.

En primer lugar, la existencia de ETA. Y después "lo que plantea un

Gobierno autonómico, que no es una reforma del Estatuto de Gernika,

sino una iniciativa que no se incardina en las propias normas que la

Constitución da para reformar y, además, va contra los principios

fundamentales de esa Constitución".