Gobernar desde la cárcel

Se engaña la vicepresidenta del Gobierno cuando afirma que Sánchez goza de mayoría absoluta

Manuel Marín
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El gran mérito de Pedro Sánchez no es haber sobrevivido a la traición de su propio partido o haber ganado la primera moción de censura en democracia. Ni siquiera, gobernar con 84 diputados.

Su mérito impagable consiste en revestir de normalidad prácticas democráticas inéditas, abusivas y de dudosa legitimidad reinterpretando la voluntad de las urnas. Sánchez llegó al poder en circunstancias excepcionales y con una promesa que ahora incumple: la de convocar elecciones. Por eso su mérito consiste en «apaciguar» -no ya a Cataluña- sino al ciudadano, haciéndole creer que bastan los criterios de legalidad jurídica para dinamitar los de la legitimidad democrática sin discernir entre ellos.

Se engaña la vicepresidenta del Gobierno cuando afirma que Sánchez goza de mayoría

Manuel MarínManuel MarínAdjunto al DirectorManuel Marín