Pablo Casado, el martes en Palma de Mallorca
Pablo Casado, el martes en Palma de Mallorca - EFE

Génova lucha por Madrid, la «joya de la corona» para afianzar el liderazgo de Casado

Los populares tienen encuestas internas que confirman un retorno de votantes desde Vox

Palm de MallorcaActualizado:

Para el Partido Popular, Madrid es «la joya de la corona», en palabras utilizadas dentro del equipo de Pablo Casado. Recuperar el Ayuntamiento de la capital sería mucho más que una victoria moral para los populares. Supondría pasar página, en parte, del desastre del 28 de abril, afianzar el liderazgo interno de Casado, dañado tras las generales, y hablar del inicio de una «remontada» que apaciguaría muchas voces críticas dentro del partido. Pero en el entorno del presidente del PP quieren ser realistas después del jarro de agua fría de las generales y reconocen, sin tapujos, que el reto de Madrid se presenta «difícil», pero no imposible.

Fuentes populares aseguran que, en principio, ven más factible recuperar el Ayuntamiento de Madrid que mantener la Comunidad. Ninguno de los dos objetivos es sencillo, como insisten en remarcar, pero las cuentas les salen si se produce una movilización masiva de votantes de centro-derecha, unida a una mayor abstención entre los votantes de la izquierda. Es una posibilidad que ven bastante probable después de la «decepción» de los electores de la derecha, que comprobaron cómo Sánchez seguirá en La Moncloa más fuerte que antes, debido en buena parte a la fractura de sus adversarios.

Ese llamamiento a la movilización que quiere hacer el PP choca con un electorado que está bajo los efectos de la «depresión» por el resultado del 28 de abril, como reconocen en el entorno de Casado. Ese escaso entusiasmo de los votantes, que se une al cansancio que suponen dos campañas electorales tan seguidas, se está viendo en los mítines de los partidos. En concreto, los actos en los que participa el líder del partido, y que no son mítines como tal, sino intervenciones locales y sectoriales, se están organizando con muy poca asistencia de público, la mayoría de ellos solo con decenas de personas.

Cierre en Madrid Río

Casado se está volcando en Madrid. El día de la pegada de carteles estuvo en el Templo de Debod para arropar a los candidatos, Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez Almeida. Ayer mismo intervino en un mitin en Aranjuez. Hoy acudirá a la Pradera de San Isidro, para celebrar con los madrileños su fiesta grande. El cierre de campaña volverá a ser en la capital, probablemente en Madrid Río, símbolo de la gestión de los populares. Antes el PP tiene previsto que Casado intervenga en algún acto más en Madrid.

Es una agenda madrileña intensa, si se tiene en cuenta que el presidente del PP ha querido hacer una campaña de menor intensidad que la de las generales. Pero Casado quiere que Madrid sea el «dique de contención» de la izquierda y «contrapeso» del sanchismo.

Los populares están percibiendo, con encuestas internas en la mano, cómo el voto de Vox se está desinflando a marchas aceleradas. «Es un hecho, se está produciendo un retorno de los votos que cayeron prestados en esa formación el 28 de abril», afirman en Génova. Una parte destacada de esos votos que ahora salen de Vox iría a parar al Partido Popular, que espera un mejor resultado en toda España en parte debido a ese retorno.

El PP asume que ese aumento de votos deberá materializarse en el gobierno de ayuntamientos y autonomías para que pueda visualizarse una «recuperación» del partido, que Génova espera con ansiedad.

Recuperar el Ayuntamiento de la capital y mantener la Comunidad valdría por una victoria general del partido en el conjunto de España, según comentan los populares. Pero hay otros feudos tradicionales que el PP se plantea como «mínimos»: la Región de Murcia, donde Vox tuvo una fuerza especial en las generales y donde la división de voto del centro-derecha resulta especialmente lesiva para sus intereses; la ciudad de Valencia, donde los populares ven posibilidades ciertas de recuperar el Ayuntamiento y destacan la «fuerza» de su candidata local, María José Catalá, muy elogiada por el equipo de Casado; Castilla y León, una Comunidad donde parecía difícil que el PP pudiera perder el poder, pero que puede acusar también esa fractura en el centro-derecha, y confían en la reconquista de Extremadura, donde algunos datos internos que manejan apuntan a esa posibilidad.