Pablo Casado charla con Alfonso Alonso y Borja Sémper, ayer en San Sebastián
Pablo Casado charla con Alfonso Alonso y Borja Sémper, ayer en San Sebastián - EFE

Génova acusa al PP vasco de ir «por libre» sin hacer autocrítica

Pablo Casado almorzó en San Sebastián con Alfonso Alonso para acercar posturas

San SebastiánActualizado:

Pablo Casado se sentó ayer cara a cara en San Sebastián con la cúpula del PP vasco para buscar un acercamiento, en un momento en el que Alfonso Alonso ha querido marcar bien las distancias con el proyecto nacional. La relación de Génova con el PP vasco atraviesa un momento complicado, en el que se juntan el descalabro en las urnas en las tres provincias vascas, el intento de Alonso de dar «personalidad propia» al partido en esta Comunidad sin contar con la dirección nacional y la falta de conexión entre el presidente nacional y el autonómico, un «sorayista» situado en el polo opuesto al proyecto de Casado. Desde el PP nacional se reprocha a Alonso que vaya por libre y no haga autocrítica de la caída en las urnas desde hace años.

El líder del PP viajó ayer a San Sebastián para participar en la reunión de trabajo del Partido Popular Europeo, que analiza estos días en la ciudad guipuzcoana los resultados electorales. Casado rindió homenaje, junto a líderes europeos como Antonio Tajani, a las víctimas del terrorismo en el monumento situado ante el Ayuntamiento, y allí se produjo el reencuentro con la cúpula del PP vasco, dispuesta a convertirse en un verso suelto dentro del proyecto popular.

Alfonso Alonso, la secretaria general del PP Vasco y los tres presidentes provinciales fueron a almorzar y probar las gildas donostiarras con Casado, para «comunicarle» su decisión de dotar de perfil propio a su partido en esta Comunidad, tras quedarse en blanco en las generales y sufrir un desplome brutal en las municipales.

Fuentes del PP vasco que estuvieron presentes en ese almuerzo señalaron que, en buen ambiente, todos tomaron la palabra para explicar a Casado sus ideas para tratar de reflotar al partido en esta tierra. El líder del PP escuchó cómo hablaron del «giro a la derecha», que él niega, y cómo advirtieron del daño que les hacen los pactos con Vox en el resto de España. «En Madrid están en una burbuja, no se dan cuenta de cómo se viven las cosas aquí, y por eso tenemos que decírselo con claridad», señalaron esas fuentes.

Alonso invitó a Casado a participar en la convención que quieren celebrar en septiembre, y el presidente nacional del partido aceptó. El encuentro se desarrolló sin grandes tensiones, aunque las posturas quedaron claras. En Génova han analizado al detalle los resultados electorales en el País Vasco, para demostrar que la caída viene de lejos, y en absoluto puede atribuirse a esta etapa del partido. Fuentes próximas a Casado sostienen que el PPvasco empezó a caer en picado cuando dejó de combatir con fuerza al nacionalismo. Fue en ese momento, a su juicio, cuando perdió su identidad y empezó a retroceder con más fuerza en una caída continua.

Fuentes populares reconocen que tienen un problema serio en el País Vasco, donde no existe una fragmentación del centro-derecha constitucionalista, pues Ciudadanos y Vox apenas existen. En esta Comunidad, es el PNV el que se ha «comido» todo el espacio, el nacionalista y el que no lo es. «Las mujeres de collares de perlas aquí votan al PNV», señaló de forma gráfica un dirigente del PP vasco a modo de ejemplo. Los populares se han quedado sin voz propia en esta etapa histórica del País Vasco. Y desde la dirección nacional se les insta, precisamente, a diferenciarse con claridad, pero no del PP nacional, sino de todos los demás partidos de esa Comunidad, «sin caer en políticas de apaciguamientos con los nacionalistas y sin querer imitarles», sino siendo claramente combativos.

«A la izquierda»

«No somos una sucursal del PP nacional», se lamentaba ayer un dirigente del partido en el País Vasco. «No somos independentistas, pero sí autonomistas», subrayó otro. En una entrevista esta misma semana, Alfonso Alonso se situó en el «ala izquierda» del partido y reprochó a la dirección nacional su discurso sobre una «recentralización» o una «devolución de competencias» de las autonomías al Estado. «Aquí nos hace mucho daño ese mensaje», advierten.

En medio de estas tensiones, en la dirección nacional se toma nota. Fuentes próximas a Casado avisan de que Alonso «siempre va por libre, y debe dejar de hacerlo». «Tiene que entender que no puede tomar decisiones en contra de Génova y sin contar con Génova». La advertencia es directa:«El PP siempre ha sido y será un partido nacional y no un conjunto de partidos regionales. Ese es el camino. Todos deben respetar la esencia del discurso nacional».

A partir de ahí, todos coinciden en que los populares vascos se encuentran en una encrucijada, y es imprescindible que redefinan la estrategia que han mantenido en los últimos tiempos, y que les ha llevado a una situación próxima a la desaparición.