Portada de ABC del pasado 18 de marzo denunciando la dejación del gobierno catalán
Portada de ABC del pasado 18 de marzo denunciando la dejación del gobierno catalán

La Generalitat solicita registrarse en EE.UU. como «agente extranjero» tras la denuncia de ABC

Las oficinas de Torra han operado 123 días sin respetar la regulación de lobbys que impone Washington

CORRESPONSAL EN WASHINGTONActualizado:

La delegación de la Generalitat de Cataluña en Estados Unidos ha presentado su registro como agente extranjero ante el gobierno norteamericano después de la publicación en ABC de una información sobre la posible vulneración de la ley por su parte. Con la excepción de los cuerpos consular y diplomático, cualquier representante de una entidad pública o privada extranjera que haga labores de lobby en EE.UU. debe registrarse ante el departamento de Justicia.

La solicitud de registro figura como recibida el día 18 de marzo, varios días después de que el departamento de Acción Exterior y la delegación catalana recibieran sendas peticiones de información de este diario. Un portavoz de Acción Exterior había dicho el 15 de marzo a este diario que ya estaban registrados y que su expediente estaba en orden, informa Álex Gubern.

Preguntado de nuevo por este registro, el departamento de Acción Exterior afirmó ayer: «La delegación de EE.UU. hace semanas que trabaja con el bufete de abogados, sería imposible tener el registro ya si se hubiese empezado a gestionar la semana pasada». Sin embargo, y atendiendo a las fechas de inscripción, la delegación catalana en Washington, reabierta el 16 de noviembre por el consejero Ernest Maragall, operó al menos 123 días sin estar registrada. La normativa de la Ley de Registro de Agentes Extranjeros estadounidense es clara: «Un agente debe registrarse en un plazo de diez días desde que acepta ser agente y antes de cualquier actividad de representación».

Ha habido al menos dos visitas oficiales en las que la delegada catalana en Washington, Victòria Alsina, ha representado a la Generalitat sin estar registrada. Primero, cuando Maragall inauguró la nueva «embajada». Durante aquella visita, el consejero se reunió en el Capitolio con el diputado republicano por Florida Mario Díaz-Balart.

El 17 de enero, el presidente catalán, Quim Torra, visitó Washington. Acudió por la tarde al Capitolio acompañado de la «embajadora» Alsina. Allí se vio con los republicanos Díaz-Balart y John Cook además de con los demócratas John Garamendi, Brad Schneider y John Lewis. Junto a Alsina y otros asesores políticos, Torra dijo, en una conferencia de prensa: «Les explico cuál es la situación en Cataluña, el juicio a los presos políticos, que tenemos gente en el exilio y cientos de represaliados».

Cada seis meses, los agentes extranjeros registrados ante el departamento de Justicia deben presentar una declaración detallada sobre sus reuniones con diputados, senadores o sus empleados; una relación de sus gastos, y todos los materiales propagandísticos que hayan hecho llegar a dos o más personas. La pena máxima para quienes vulneren esta ley es de hasta 10.000 dólares (8.800 euros) de multa y un máximo de cinco años de cárcel. La delegación catalana había cerrado a finales de 2017 por la aplicación del artículo 155 de la Constitución. El gobierno norteamericano no la reconoce como misión diplomática.

Alsina, la «embajadora» elegida por concurso público, tiene una dilatada carrera académica en centros de prestigio en EE.UU. Como profesora asistente en el centro Mossavar-Rahmani de la universidad de Harvard invitó el 27 de marzo de 2017 a Carles Puigdemont a dar una conferencia dentro de una clase titulada «Catalunya, Escocia y el Calexit», en la que el ex presidente dijo que, pasase lo que pasase, el 1 de octubre habría referéndum de independencia.

Quedan sin registrar otras entidades afines a la Generalitat, como el Catalonia America Council, inscrita en el fisco norteamericano bajo el epígrafe 501(c)(3), que según la ley se reserva para organizaciones de servicios sociales, educativas y religiosas. Sin embargo, el Catalonia America Council suele repetir los argumentos de la Generalitat a favor de la independencia y ha denunciado «violaciones de los derechos humanos, la falta de presunción de inocencia y juicios injustos» en España.

El director ejecutivo del Catalonia America Council es Andrew Davis, anterior «embajador» catalán en EE.UU. con un salario que superaba los 130.000 dólares anuales y que fue cesado por el 155. Según demuestra el archivo de la Ley de Registro de Agentes Extranjeros, durante los meses anteriores y posteriores al referéndum de 2017 Davis mantuvo una serie de frenéticos contactos con 25 jefes de gabinete y asesores de destacados diputados y senadores como Marco Rubio, Bernie Sanders y Bob Menendez, buscando sin éxito apoyos públicos a la causa de la independencia.

Torra en persona inauguró el Catalan American Council durante una visita a Washington en junio de 2018, y dijo que este sería «un agente clave para reforzar el nexo entre Cataluña y EE.UU.».