Garzón ordena detener ahora a Barrena por el último acto de Batasuna en Pamplona

«Integración en organización terrorista por reiteración delictiva al seguir actuando en nombre de Batasuna». Es la acusación en la que el juez Baltasar Garzón justifica ahora la orden de detención de

D. MARTÍNEZ/P.MUÑOZ. MADRID.
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«Integración en organización terrorista por reiteración delictiva al seguir actuando en nombre de Batasuna». Es la acusación en la que el juez Baltasar Garzón justifica ahora la orden de detención de Pernando Barrena, el peso pesado de la coalición ilegalizada que aún estaba en libertad tras la operación de Segura, en la que fue desmantelada la cúpula del partido de Otegi. También ayer fue arrestado Patxi Urrutia, quien junto a Barrena presidió una conferencia organizada por Batasuna el pasado fin de semana en Pamplona, acto que ha desencadenado la operación de la Comisaría General de Información. En ese acto también intervino Unai Fano, que aún no ha sido detenido. Los agentes policiales fueron buscarlo a su domicilio, pero ya estaba en paradero desconocido.

La detención de Barrena -portavoz y miembro de la mesa de Batasuna- constituye un nuevo golpe a la ya maltrecha situación en la que se encuentra la llamada «izquierda abertzale», dos de cuyos partidos, ANV y PCTV, están a la espera de la suspensión de sus actividades e ilegalización cuando faltan sólo cinco semanas para las elecciones del 9-M.

También se estaba a la espera de la detención de Barrena y, por ello, el retraso en su captura había abierto un amplio abanico de sospechas. Pero a primera hora de la mañana de ayer el portavoz batasuno fue arrestado en Berriozar (Navarra), cuando se dirigía al ayuntamiento del municipio junto a su compañera. Agentes de paisano le introdujeron en un coche para trasladarlo a la Jefatura Superior de Policía de Pamplona. Luego fue llevado a su domicilio, que fue registrado.

El batasuno Fano, huido

Las tres detenciones fueron emitidas por el titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional dentro de las diligencias previas 320/07, en las que el magistrado investiga los posibles delitos cometidos por los dirigentes de la ilegalizada formación. Pero el desencadenante de la operación contra Barrena, Urrutia y Fano -aún no ha sido detenido- fue el acto que celebraron el pasado fin de semana en el hotel Tres Reyes de Pamplona. El juez decidió actuar contra los tres proetarras tras conocer que la conferencia fue organizada por Batasuna, que, como formación ilegalizada, tiene prohibida la celebración de actos. Al final de la convocatoria también se repartieron panfletos de Batasuna. En la puerta del hotel había varios vehículos policiales y agentes de paisano.

La conferencia, en la que Patxi Urrutia actuó de moderador, trató sobre las «conversaciones de Loyola» que, en el santuario de los jesuitas, mantuvieron Batasuna, PNV y PSE durante el llamado «proceso de paz». Barrena explicó el contenido de las «negociaciones y las características del preacuerdo que habían alcanzado». Al terminar el acto fue preguntado sobre si había fórmulas para concurrir a las elecciones. La respuesta del ahora detenido fue: «Sí, y estaremos».

Donde ahora está es en dependencias policiales, y no sólo por haber organizado en nombre de la ilegalizada Batasuna el acto del pasado fin de semana en Pamplona, aunque haya sido el detonante. Ya en las demandas de ilegalización presentadas por la Abogacía del Estado y por la Fiscalía ante el Tribunal Supremo se recogen datos de algunas de las actividades de Barrena con Acción Nacionalista Vasca y Partido Comunista de las Tierras Vascas dentro la llamada «caja única». Así, en la demanda de la Fiscalía se menciona un informe policial (22 de enero de 2008) con pagos realizados por Pernando Barrena con dinero procedente de ANV y PCTV y que suman un total de 1.758 euros. En concreto, en la sede del «partido de las Nekanes», la Policía halló seis facturas de pagos que había realizado Barrena por el alquiler de diferentes locales utilizados para la celebración de ruedas de prensa entre el 22 de abril y el 28 de mayo de 2007. Tres de ellas tuvieron lugar el Hotel Tres Reyes de Pamplona, el mismo que emplearon el pasado fin de semana y que ha llevado a los calabozos a Barrena y Patxi Urrutia, que ya se encontraba en libertad bajo fianza de 24.000 euros a raíz de la operación policial desarrollada en octubre en Segura.

Mientras, la Policía ha establecido un amplio dispositivo para localizar a Unai Fano. Este sujeto comenzó a ser conocido después de que en febrero del año pasado Arnaldo Otegi denunciase la aparición de un aparato electrónico de vigilancia en su coche. El aparato, poco más grande que un móvil y con varios cables, estaba entre la matrícula y el parachoques trasero del vehículo.

Fano fue presentado entonces como militante de la formación ilegalizada y colaborador de la comisión negociadora creada por Batasuna para abordar la posible creación de una mesa de partidos vascos. Después de aquel suceso pasó a ser un habitual de las ruedas de prensa de Batasuna.