Sabrià (ERC) y Artadi (JpC) salen del hemiciclo del Parlamento catalán - EFE

El futuro político de la Generalitat pasa por Elsa Artadi o por celebrar elecciones el 15 de julio

Para desbloquear la situación falta «recuperar» los escaños de Puigdemont y Comín

Barcelona Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Tras los fiascos de las candidaturas a la presidencia de la Generalitat de Cataluña de Carles Puigdemont, Jordi Sànchez y Jordi Turull, las tres propuestas firmadas por el presidente del Parlamento de Cataluña, Roger Torrent (ERC), aun sabiendo que ninguna podría llegar a buen puerto, ahora toca proponer a un cuarto candidato.

A la espera de que se tome una decisión formal en el seno de Junts per Catalunya (JpC) y que el nombre del elegido se proponga a ERC, partidos que ya tienen cerrado un acuerdo de gobierno, Elsa Artadi es la persona que deberá afrontar en los próximos días la responsabilidad de dar el paso adelante y presentarse para presidir la Generalitat.

JpC y ERC tienen un hándicap respecto a los tres momentos anteriores. Ahora no tienen un plazo ilimitado. Si el próximo 22 de mayo no hay un presidente electo por el Parlamento catalán, se convocarán nuevas elecciones. A celebrar el 15 de julio.

Así, los votos de la CUP siguen siendo determinantes pues la suma de los escaños de JpC y ERC se queda en 64, ya que aunque entre ambos tienen 66 ni Puigdemont ni Toni Comín pueden votar al estar fugados de la Justicia española. Los 64 no son suficientes para superar los 65 que forman Cs, el PSC, CatComú-Podem y el PP. Por lo tanto, los 4 de la CUP se convierten en imprescindibles.

Vías para recuperar los 66

Una de las posibilidades que tienen JpC y ERC es que Puigdemont y Comín pierdan su escaño. La opción más sencilla sería que ellos mismos dimitieran voluntariamente, pero ninguno de los dos quiere. De momento, cobran como diputados autonómicos. Puigdemont podría tener una salida, en este caso, si activara las prerrogativas como expresidente de la Generalitat (que incluyen sueldo, oficina y pequeño equipo personal), pero mantiene –al menos hasta este domingo, antes de que fuera detenido por la policía alemana, tras reactivarse la euroorden de detención– la intención de volver a ser presidente de la Generalitat. Comín, por su parte, ha reiterado en varias ocasiones que no tiene pensado dejar su escaño.

La segunda opción que JpC y ERC tienen para «recuperar» los dos votos es esperar a que, en aplicación de la ley, ambos pierdan su condición de diputado cuando la decisión del juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena sobre el encausamiento sea firme. De esta manera, como el resto de encausados por rebelión, Puigdemont y Comín tendrían que dejar el escaño en el Parlamento de Cataluña. Serían sustituidos por otros dos diputados, uno de cada formación, y JpC y ERC sumarían, entonces, los 66 votos que les daría poder elegir a un presidente autonómico en segunda vuelta sin necesidad de contar con la CUP.

Incluso si los plazos temporales no se dieran para esta segunda opción, fuentes oficiales del PDECat –partido integrado en JpC y en el que militan la mayoría de sus diputados– consultadas por ABC confirmaron que se presentaría una disyuntiva de complicada resolución. La presión sobre Puigdemont y Comín sería máxima para que dejaran el escaño pues si por este motivo se acude a una nueva cita electoral se podría dar el caso de que los partidos constitucionalistas superaran a los secesionistas, también en la Cámara regional.

Secuencia de candidatos

Burlado el bloqueo que mantiene la CUP, como se vio en la votación que dio al traste con la candidatura de Turull, y desbloqueada la situación que mantenían Puigdemont y Comín, sería la hora de ratificar el nombre.

Artadi entraría en acción, siguiendo el primer guion que el propio entorno de Puigdemont estableció, para «evidenciar que España no deja elegir presidente de la Generalitat al que el pueblo de Cataluña decida». Es decir, tras Puigdemont –imposibilitado al negarse a acudir al hemiciclo–, Sànchez –en prisión incondicional– y Turull –también en prisión–, presentar a un diputado afín al expresidente autonómico fugado de la Justicia y detenido ayer en Alemania, para que este pueda tener influencia sobre el elegido, pero sin inconvenientes judiciales para poder tomar posesión del cargo y dar los primeros pasos hacia la retirada de las medidas del 155 de la Constitución.

En el PDECat dan por hecha esta secuencia completa, pero no dan por definitivo el nombre de Artadi. «No tiene experiencia, le falta madurez política», indican fuentes oficiales. Pero advierten: «Es muy buena gestora. No es floja, aunque la apariencia así lo parezca».

En el partido que ahora lideran Neus Munté y Marta Pascal no verían con malos ojos la opción que guardan en la recámara. Marc Solsona, alcalde de Mollerusa (Lérida). Es diputado autonómico y conoce el Congreso de los Diputados. Nacido en 1976, es un hombre totalmente de partido. Aunque no hay margen de tiempo, el día 22 de mayo está a la vuelta de la esquina, tanto Artadi como Solsona no fueron llamados para asumir la responsabilidad de presidente de la Generalitat a su edad.

En los próximos días se irán despejando algunas incógnitas –como la de los escaños– que cerrarán un círculo que se inició el 21 de diciembre. JpC y ERC tienen 57 días.