EFE

Fracasa la negociación de los partidos políticos para reducir sus gastos electorales

La última reunión concluye sin acuerdo y cada partido recortará a voluntad

«Es un fracaso en toda regla. Es triste decir que no haya acuerdo ni para esto», señala el secretario de Organización de UPN

MadridActualizado:

La legislatura concluye como empezó, sin posibilidad de consenso. La segunda y última reunión de los partidos políticos para alcanzar un acuerdo que limitara los costes de la campaña electoral ha concluido sin pacto alguno en el Congreso de los Diputados, pese a que todas las formaciones coinciden en la necesidad de ajustarse el cinturón. Todos los partidos sí han manifestado su intención de realizar campañas más austeras, pero recortando el gasto a voluntad.

Desde UPN, promotor de la negociación, el secretario de Organización, Javier Esparza, criticó el resultado de la reunión sin paños calientes. «Es un fracaso en toda regla» valoró a la salida. «Es triste decir que no haya acuerdo ni para esto,», remachó ante los medios de comunicación.

Este nuevo fracaso del diálogo entre los líderes políticos se ha suscitado a partir del cómo y el cuánto reducir. El PP no ha movido su posición respecto a que el tijeretazo debe hacerse sobre lo gastado cada uno en la campaña del 20 de diciembre. Un sistema que buscaba repartir el ajuste entre todos.

La novedad en su posición ha sido admitir que el porcentaje del recorte debía ser por tramos, según el tamaño del partido. Esto es, proponía una rebaja del 30 por ciento para su gasto y el del PSOE respecto al 20-D, que dejaba en el 15-20 por ciento para Ciudadanos y Podemos, y en el 10 por ciento para el resto de los grupos. UPN, PNV y CiU estaban de acuerdo con esta propuesta.

Propuesta trampa

Pero los partidos pequeños se han negado en rotundo insistiendo en que sus campañas ya son austeras por sus menores medios y que el recorte debía hacerse sobre el techo de gasto. Podemos y Ciudadanos defendía el recorte del 70 por ciento, lo que supondría cargar el ajuste a PP y PSOE, y contaban con el apoyo de ERC e IU.

Los socialistas flexibilizaron aún así su posición admitiendo una rebaja en el 50 por ciento sobre esta partida, cuando inicialmente compartían la posición del PP, pero este camino intermedio no contentó a nadie. El diputado y vicesecretario popular Fernando Martínez Maillo lo consideraba «una propuesta trampa: consistía en que sólo se redujese el PP» en realidad. Las posturas ya no se movieron más y el acuerdo fue imposible, aunque desde el PP consideraban que en la práctica las reducciones anunciadas por unos y otros partidos suponían de facto aceptar las «horquillas» de rebaja propuestas por el PP.

Tampoco ha habido posibilidad de un pacto respecto al «mailing». El PP y PSOE han vuelto a coincidir en defender el envío individual y han rechazado el envío conjunto que proponían los grupos más pequeños. Los populares porque sostienen que es ilegal - los partidos que lo realicen no podrán luego cobrar las subvenciones previstas, salvo que creen un único grupo parlamentario, advirtió Martínez Maillo- y los socialistas porque apuestan porque resultará más caro. Podemos ha ofrecido al resto de partidos que están a favoar del mailing conjunto que lo hagan con ellos, algo que esperan concretar en los próximos días.

Rebajar coste del «mailing»

El partido que lidera Pedro Sánchez sí ha insistido en que es posible rebajar el coste de cada envío desde los 18 céntimos actuales hasta los 15 céntimos. Con este recorte aplicado a todos los partidos, las arcas del Estado podrían ahorrarse hasta cinco millones, según los cálculos del portavoz socialista en el Senado, Óscar López, quien se ha comprometido a aplicar sí o sí esta medida en los envíos de su partido, ahorrando un millón de euros. Además, ha asegurado que el PSOE rebajará un 30 por ciento los gastos de su última campaña suprimiendo toda la publicidad exterior con lo que, en total, recortará su presupuesto en cuatro millones de euros sobre la campaña del 20 de diciembre.

El PP se ha comprometido a realizar un «esfuerzo» para reducir esta partida aunque no ofreció cifras. Además, reducirá la publicidad exterior y recortará en actos de campaña hasta rebajar el presupuesto en un 30 por ciento.

Pese a la falta de acuerdo, el portavoz adjunto de Ciudadanos, José Manuel Villegas, se ha mostrado convencido de que la próxima campaña electoral será «la más austera de la democracia» y ha confiado en que, aunque no hay ningún acuerdo por escrito, el resto de partidos cumplirá su palabra y realizarán ajustes en el presupuesto. La formación naranja se compromete a reducir su presupuesto entre un 10 y un 15 por ciento respecto a la campaña del 20-D, eliminando la publicidad exterior y rebajando el gasto del mailing a 15 céntimos al igual que el PSOE.

Podemos no aumentará

Desde Podemos, Segundo González explicó que su partido no va a aumentar el gasto electoral -2,2 millones de euros en diciembre-, aunque tampoco lo reducirá. Creen que «siempre» han sido austeros y que los recortes deben afectar a las formaciones que han gastado a manos llenas y que «ahora se sienten culpables», los grandes partidos.

No han faltado al término de la reunión las acusaciones en clave electoral. López ha repartido golpes a izquierda y derecha acusando tanto al PP como a Podemos de la falta del acuerdo por no acudir a la reunión con voluntad «real» de recortar. Sobre el PP ha subrayado que el problema del gasto electoral «no está en el A sino en el B», en alusión a las acusaciones de financiación irregular, y en cuanto a la formación morada ha sostenido que con su propuesta busca gastarse más y que sean los demás partidos los que se ajusten el cinturón. «El PSOE lo ha intentado con todas sus fuerzas» ha subrayado ante la prensa, calificando su propuesta de ajuste como un «órdago a la grande» que ni PP ni Podemos se han atrevido a aceptar.

Tampoco ha triunfado ninguna otra propuesta alternativa como reducir la duración de la campaña a siete días. Y ha quedado de manifiesto la disparidad de intereses y criterios entre pequeños y grandes partidos. Por ejemplo, en cuanto a la supresión de la publicidad estática en banderolas y vallas, los grandes no tienen problema en reducirla o suprimirla, mientras que desde otras formaciones más modestas como el PNV, su diputado Aitor Esteban explicaba la dificultad que les supone a ellos hacerse visibles en campaña sin estos métodos: «A los partidos grandes con más presencia en la televisión, los medios estáticos les pueden sobrar», pero no a ellos.