Florentino Fernández

Florentino Fernández llenará en «7 vidas» el hueco que deja Javier Cámara

Recogido por Pepe Navarro de las aguas del Mississippi y criado en «El informal», donde en las últimas temporadas ha dado rienda suelta a su humor disparatado, Florentino Fernández debutará como actor el próximo otoño: será en «7 vidas», comedia de culto en la que aterriza para llenar el hueco que deja Javier Cámara e interpretar al hijo pródigo de Sole, el personaje al que da vida Amparo Baró.

MADRID. Jesús Lillo
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Como adelantó ABC el pasado miércoles, Javier Cámara abandona «7 vidas» para dedicarse al cine: los guionistas de la serie han elegido como pirueta argumental que explique la desaparición de su personaje, Paco Gimeno, la trama de enviarlo como participante al concurso «Supervivientes». Será Florentino Fernández quien a partir de septiembre intente llenar el hueco de Cámara en la serie de Globomedia, en la que dará vida a Félix Gimeno, un hijo de Sole que regresa a la casa materna tras sufrir una crisis matrimonial. La comedia también se refuerza en otoño con el regreso de Guillermo Toledo, quien dio vida al personaje de Richard en anteriores entregas de la producción.

SIGUE CON «EL INFORMAL»

Florentino Fernández estudia ya el guión del primer episodio de la próxima temporada de «7 vidas». De vacaciones, el humorista toma fuerzas, «ilusionado y tenso», para compatibilizar su trabajo en la comedia y «El informal». «La oferta de intervenir en la serie fue para mí el chocolate del loro: no me lo pensé dos veces porque no sé decir que no a nada: quiero empezar ya, que pase pronto el verano y ponerme a trabajar», señala Fernández.

Con una amplia experiencia en formatos televisivos en directo y gran capacidad para la improvisación, Fernández se ata a un guión y, a sus años, debuta como actor. «Me contratan para ver si puedo salir adelante y psicológicamente me encuentro casi entre la vida y la muerte, pero estoy más o menos tranquilo y seguro de poder arrancar risas al público... Lo más difícil va a ser, acostumbrado a ir por libre, tener una visión general de la escena, estar pendiente de lo mío y, también, de lo de los demás», señala el actor.

-¿No es mucha presión lo de sustituir a Javier Cámara?

-No vengo a sustituirlo, porque él hacía otro papel distinto al mío, que, eso sí, era un pilar importante de la serie, pero sería injusto olvidarse de los demás actores, y de los guionistas, brillantes y a la altura de los creadores de series como «Frasier».

-Usted ha ido por libre, casi interpretando el desquiciado papel de «Fernández» en el medio televisivo. ¿Se puede sujetar a un guión?

-Yo nunca he tenido equipo de guionistas, aunque ideas recibo muchas para mis actuaciones, pero creo que ha llegado el momento de probar si tengo la madurez suficiente para hacer esto. En cuanto a mi forma de hacer televisión, el público tiene que que tener claro que no soy como aparezco en «El informal»: yo no soy mi propio personaje.

RETROALIMENTACIÓN

-A partir de septiembre, seguro que no: será Félix Gimeno.

-Es para mí un paso difícil, pero no imposible. Tampoco piense que voy a ir muy en serio... La serie no es nada comercial y admite salidas de tono.

-¿Que puede aportar a una comedia tan rodada como «7 vidas»?

-Mi buena fe. Sinceramente creo que me va a aportar ella más a mí que al contrario. En el proceso de retroalimentación, voy a ser yo el más beneficiado.

-¿Y seguirá con «El informal»?

-Tengo que seguir ahí mientras aprendo a ser actor en «7 vidas», pero nadie es imprescindible en televisión. Hasta hace poco, los que daban la cara ante la cámara eran intocables, pero yo creo más en la fuerza del guión, del producto bien hecho, realizado y presentado. Eso de producir una serie con un protagonista que cobra 30 millones y varios secundario que sólo llegan a las 200.000 pesetas se tiene que acabar. La nueva televisión tiende a hacer a todos importantes para que el producto eche a andar por sí solo.