Propaganda de la izquierda abertzale contra la Guardia Civil en Alsasua (Navarra)
Propaganda de la izquierda abertzale contra la Guardia Civil en Alsasua (Navarra) - EFE

La Fiscalía pide al Supremo que ratifique la condena a los agresores de Alsasua

La Audiencia Nacional descartó que el ataque fuera terrorismo pero vio discriminación ideológica contra la Guardia Civil

MadridActualizado:

Tras dos sentencias de la Audiencia Nacional, la Fiscalía ha aceptado el veredicto por la agresión de Alsasua y ha solicitado al Tribunal Supremo que confirme la condena a los ocho agresores sin apreciar terrorismo. El Ministerio Público ha evitado recurrir la sentencia y ha impugnado este lunes el recurso de los condenados, que pidieron quedar absueltos por el ataque a los dos guardias civiles y sus parejas. Los hechos tuvieron lugar en octubre del 2016 en Alsasua, localidad navarra tradicional feudo de la izquierda abertzale.

La Audiencia Nacional condenó a los ocho atacantes por delitos de atentado a los agentes de la autoridad, lesiones, desórdenes públicos y amenazas, con las agravantes de abuso de superioridad y de odio, al apreciar que la agresión se produjo por motivos ideológicos y por la animadversión a la Guardia Civil. La agresión no fue una mera pelea de bar como alegaron los condenados, según la Audiencia Nacional, que destacó «la brutalidad y el clima de violencia verbal» que se desató en el bar Koxka, en el que los agentes y sus parejas tomaban una copa tranquilos hasta que se desató el ataque.

Al oponerse al recurso de casación de los condenados, la Fiscalía rechaza todos los motivos alegados por los acusados tras la sentencia de la Sala de Apelación, que ratificó la sentencia de primera instancia. La acusación pública considera que existe prueba suficiente de la agresión sufrida y de los desórdenes públicos. Pone el foco además en la agravación del ataque por la discriminación que movió a los atacantes por motivos ideológicos, al atacar a los agentes por el mero hecho de ser guardias civiles.

Tras las dos sentencias, la Fiscalía deja por primera vez de solicitar la condena por terrorismo. El Ministerio Público enmarcó el acoso de Alsasua en la estrategia que marcó la banda terrorista ETA, cuyo ideario y violencia asumieron los acusados según la acusación pública, a pesar del cese de las armas de 2011. «Lo que se juzga no es romperle el tobillo a una persona, sino determinar si esas personas siguen una estrategia que la propia ETA ha declarado equivocada con todo el cinismo que se puede esperar de una organización terrorista», expresó el fiscal del caso en su alegato final, en el trámite para comunicar sus conclusiones en el juicio.

Ahora, el Ministerio Público también se opone a la supuesta parcialidad de los magistrados de la Audiencia Nacional, cuestionada por los condenados por haber sido condecorados por la Guardia Civil y por la relación matrimonial de uno de ellos con un miembro de la Benemérita, al argumentar que esas circunstancias no justifican que los magistrados hayan ejercido su labor de forma sesgada. También pide que el recurso se tramite de forma preferente, al encontrarse siete de los ocho condenados en situación de prisión preventiva.

El recurso de los condenados ha llevado el caso Alsasua al Supremo, la cumbre del sistema penal. Al interponer un recurso de casación, los magistrados no pueden cuestionar el relato de hechos que consideró probado la Audiencia Nacional: solo puede revisar si la argumentación jurídica es adecuada según esos hechos.