Julián Sánchez Melgar, fiscal general del Estado
Julián Sánchez Melgar, fiscal general del Estado - EFE

El fiscal general tilda de «alarmante» el aumento de delitos de abusos sexuales entre menores

Sánchez Melgar insta a regular las redes para acabar con la impunidad del anonimato en casos de violencia de género

MadridActualizado:

El fiscal general del Estado, Julián Sánchez Melgar, ha calificado de «alarmante» el incremento de los delitos contra la libertad sexual sobre los menores cometidos además por menores, que pasaron de 1.081 en 2015 a 1.271 en 2016. De igual forma, ha abogado por una correcta regulación del empleo de las redes sociales porque se ha constatado que el anonimato está favoreciendo la violencia de género por este canal. El máximo representante del Ministerio Público ha hecho estas reflexiones durante la presentación en el Congreso de los Diputados de la Memoria de la Fiscalía relativa a 2016, cuyos datos ya trascendieron en septiembre con motivo de la apertura del año judicial.

Para el fiscal general, los principios de legalidad, autonomía, independencia y la unidad de actuación deben regir la actividad del Ministerio Público, que debe estar desanclado, ha dicho, del Ministerio de Justicia, de forma que cuente con su propio presupuesto y régimen administrativo. «Esto alejará las dudas que se ciernen sobre la independencia de los fiscales».

Sánchez Melgar ha valorado de forma positiva las reformas encaminadas a descongestionar los juzgados, aunque ha apuntado que si bien ha disminuido el número de procedimientos abiertos -por medidas como la retención de atestados por parte de la policía judicial-, la carga de trabajo de los fiscales ha aumentado. En concreto, las calificaciones por parte del Ministerio Público lo hicieron un 6 por ciento.

A ello se suman las nuevas atribuciones que le ha dado la reforma que deja en sus manos el control de los plazos en los procedimientos. Ahora es el fiscal el que tiene que instar al juez a que declare una causa simple en compleja si en el plazo de seis meses (el previsto para las primeras) no se ha concluido la investigación.

El fiscal general ha manifestado que mientras la instrucción de las causas penales dependa del juez instructor, debe ser a él a quien corresponda declarar de oficio si una causa es simple o compleja. Y que si esto no va a suceder, entonces habría que mejorar las comunicaciones entre los letrados de la Administración de Justicia (antes secretarios judiciales) y los fiscales, porque los datos de las causas ahora están en manos de los primeros.