Albert Rivera, junto a Edmundo Bal, en el acto de ayer en Madrid
Albert Rivera, junto a Edmundo Bal, en el acto de ayer en Madrid - EFE

Los fichajes de Rivera y la irrupción de Vox complican el futuro de varios «ilustres» de Ciudadanos

Los independientes sumados a la causa tras la peor semana del partido copan la parte alta de la lista de Madrid

MadridActualizado:

El Real Madrid cayó eliminado de la Champions y fichó a Zidane. Ciudadanos vivió su peor semana con el pucherazo en Castilla y León y Albert Rivera ha buscado el golpe de efecto incorporando a sus filas a tres independientes de prestigio como candidatos para las generales: Edmundo Bal, Sara Giménez y Marcos de Quinto. El movimiento es inteligente, pero tiene una segunda lectura que afecta a varias figuras con peso dentro de la organización y que ahora tendrán que afrontar los comicios con la incertidumbre que supone estar en un puesto intermedio de las listas o encabezarlas en territorios periféricos donde, visto el panorama, conseguir un escaño no es tan asequible para Cs como hace unos meses.

La lista de Madrid la encabezará Rivera. De Quinto, Jiménez y Bal, por ese orden, cubrirán sus espaldas. Se espera que Patricia Reyes sea la quinta para cumplir con el carácter paritario, lo que relegaría a uno de los hombres fuertes de la formación a bajar hasta el número seis. Se trata de Miguel Gutiérrez, que fue el cuatro en los comicios de 2016 y que durante esta legislatura ha ejercido como secretario general de Cs en el Congreso. Algo parecido ocurrirá con Paco de la Torre, independiente, que fue el número 2 en 2016 y cuya posición aún está en el aire.

Un dato orientativo que ilustra la dificultad de figurar en mitad de lista por Cs en Madrid es que en los últimos comicios, en dicha circunscripción, el partido de Rivera consiguió sacar seis diputados. Ahora las encuestas tampoco son demasiado benévolas con la formación y, además, está Vox. El partido de Santiago Abascal es un serio competidor para Cs en la derecha y, como partido emergente, también espera cosechar buenos resultados en las demarcaciones más grandes, donde el sistema electoral es más proporcional.

Tampoco lo tendrán fácil los pesos pesados que probarán suerte en circunscripciones más pequeñas al margen de Madrid o Barcelona, feudos importantes para Cs. Es el caso de José Manuel Villegas, secretario general del partido; Marta Rivera, secretaria de Cultura; o Juan Carlos Girauta, portavoz parlamentario en el Congreso. Actualmente Cs tiene 32 diputados en el Hemiciclo y el último barómetro elaborado por GAD3 para ABC habla de un tímido repunte que elevaría la cifra hasta los 38, una tímida subida que no garantiza revalidar los escaños en provincias medianas.

Estrecho margen

El que más tranquilo puede dormir, aunque sin despistarse demasiado, es Villegas, que será el número 1 por Almería, circunscripción donde Cs ha conseguido un diputado tanto en los comicios de 2015 como en los de 2016. Sin embargo, en esta última cita, el partido rascó el último escaño en la provincia andaluza por un escueto margen de 1.700 votos con respecto a la primera fuerza política que se quedó sin representación, que fue Unidos Podemos. El 28-A la pugna no estará con el partido de Pablo Iglesias, sino con Vox que, en las pasadas andaluzas consiguió 1.200 votos más que Cs. Precisamente por eso el partido refuerza esta plaza con una cara muy reconocible que goza de cierto arraigo en la provincia.

La misión se antoja complicada, igual que a la que debe enfrentar la referente en políticas culturales de Cs. Marta Rivera deja la lista de Madrid, donde era la número 3, para encabezar la de La Coruña. En la última cita con las urnas, Cs no obtuvo allí ningún escaño aunque sí lo hizo en 2015 cuando necesitó para ello un 9 por ciento de los apoyos. Rivera, aunque no tenga la misma proyección mediática que otros dirigentes de Cs, ostenta un importante peso en la formación, ya que es integrante del Comité Permanente, el órgano -de esos que mandan mucho- donde se diseña la actividad política de la formación.

También figura en este órgano Girauta, quien semanas atrás anunció su marcha a Toledo, cuya lista encabezará después de ser el 1 por Barcelona en la anterior cita. Allí Cs aseguró un diputado en 2015, pero lo perdió en 2016. Tendrá que «remar» Girauta en campaña para, aunque es un candidato conocido, ganarse el beneplácito de los electores toledanos y regresar al Congreso, donde hasta ahora ha sido portavoz y donde llegará pisando fuerte Inés Arrimadas, quien seguramente reclamará algún puesto de peso.

Pero eso ya será otro debate. Con los tres independientes fichados esta semana Rivera ha apagado, o al menos amortiguado, el incendio que se desató en la división de Cs en Castilla y León. El aparato del partido respaldó a Silvia Clemente -ex del PP-, que finalmente ganó de manera irregular las primarias a Francisco Igea, a la postre candidato tras la revisión del proceso. Queda por ver si el 28-A le encajarán todas las piezas del puzzle a Rivera o si, con todo esto, Cs sufre algún daño colateral.