La Familia Real se vuelca con la Princesa de Asturias para aliviar su dolor

Todos los miembros de la Familia Real se están volcando con la Princesa de Asturias para tratar de aliviar su dolor tras la trágica muerte de su hermana pequeña, Érika Ortiz Rocasolano.Quiso la

ALMUDENA MARTÍNEZ-FORNÉS. MADRID.
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Todos los miembros de la Familia Real se están volcando con la Princesa de Asturias para tratar de aliviar su dolor tras la trágica muerte de su hermana pequeña, Érika Ortiz Rocasolano.

Quiso la fatalidad que en los primeros momentos tan difíciles, Don Felipe y Doña Letizia estuvieran solos en el Palacio de La Zarzuela, ya que el Rey se encontraba de viaje en Alemania y la Reina en Indonesia. También a la hermana mediana de Doña Letizia, Telma, cuya compañía era clave para la Princesa y para sus padres, la terrible noticia la sorprendió en Filipinas, donde trabaja como cooperante. Telma regresó la noche del jueves a Madrid.

La última en llegar a la capital española fue la Reina que, a pesar de todos los esfuerzos por anticipar su vuelta, no pudo regresar a tiempo para asistir al responso por el alma de Érika.

Palabras de consuelo

Después de un vuelo de 23 horas de duración, con dos escalas -una en Phnom Penh y otra en Dubai-, Doña Sofía llegó pasadas las doce de la noche de ese mismo día a la base aérea de Torrejón de Ardoz. A pesar del cansancio por la duración del viaje y del dolor por la trágica noticia, la Reina buscó fuerzas para llevar unas palabras de consuelo a los Príncipes. Se da la circunstancia de que las palabras constituyen el único consuelo que puede recibir Doña Letizia, pues al estar embarazada ni siquiera puede tomar un fármaco que la ayude a conciliar el sueño.

Funeral en Somosaguas

La Reina y los Príncipes de Asturias llegaron hoy, poco antes de las 20.30 horas, a la parroquia de la Anunciación de Nuestra Señora para asistir a la misa funeral por el alma de Erika Ortiz Rocasolano, celebrada a petición de su familia.

Doña Sofía, acompañada de su hija la infanta Elena, y de su hermana, la princesa Irene de Grecia, fue la primera en llegar en un automóvil.

Seguidamente lo hicieron los Príncipes de Asturias junto a Paloma Rocasolano y sus padres, Francisco y Enriqueta, y la otra hermana de Erika, Telma Ortiz.

Nada más bajarse de los automóviles, la Reina cogió cariñosamente a Paloma Rocasolano del brazo, mientras que la Princesa de Asturias hizo lo propio con su abuelo materno, ayudada por la infanta Elena.

En la puerta principal de la parroquia se encontraba, desde quince minutos antes, el padre de la Princesa de Asturias, Jesús Ortiz, junto con su esposa, Ana Togores, y su madre Menchu Álvarez del Valle.

Numerosos asistentes

Asistieron también al funeral los duques de Soria, la infanta Margarita y Carlos Zurita, acompañados de sus hijos, Alfonso y María, así como el primo de los Príncipes de Asturias, Bruno Gómez-Acebo.

Asimismo, asistieron al funeral Antonio Vigo, padre de la hija de Erika; su último novio, Roberto García; y Emilio Aragón, presidente de la cadena de televisión La Sexta, en cuya empresa trabajaba Erika Ortiz.

Algunas otras personas entraron al templo, localizado en el municipio madrileño de Pozuelo de Alarcón, por una puerta lateral. Se trata de una construcción sobria, sin ninguna clase de adorno.

El arzobispo castrense emérito José Manuel Estepa celebrará el acto religioso en esta parroquia del Prado de Somosaguas (Pozuelo), que la Familia Real seguirá desde el lado del Evangelio y los familiares de Erika desde el lado de la Epístola.