Ana Pastor, este lunes a la salida de la Junta de Portavoces del Congreso de los Diputados - EFE

La falta de «humildad» de Sánchez pone en peligro sus alianzas

Los grupos nacionalistas sospechan que la moción es solo «un postureo»

Debate de la moción de censura contra Rajoy en directo

MadridActualizado:

El alborozo con que los grupos nacionalistas recibieron el pasado viernes el registro de la moción de censura del PSOE se desvanece por momentos. Pedro Sánchez no solo no llamó este fin de semana a ninguno de sus posibles y necesarios aliados -ni a los que entre el jueves y viernes adelantaron su «sí» sin condiciones como ERC, PDECat o Compromís, ni a los que debería conquistar para poder ganar la moción de censura, como Ciudadanos y PNV- sino que sus planes de gobernar en solitario han levantado ampollas en todos estos grupos. Ayer por la mañana, a tres días del inicio de la moción, los adeptos de Sánchez no solo no eran más sino que empezaban a ser menos.

El malestar era visible ayer en el grupo vasco cuyo portavoz en la Cámara Baja, Aitor Esteban, llegó a poner en duda que el PSOE quiera realmente sus votos. «No sé si tiene mucho interés en tener nuestro apoyo», criticó, subrayando que no ha habido ningún contacto y que «todo» son «incógnitas». «No sabe cuándo quiere disolver, ni qué cosillas quiere arreglar ni con quién quiere arreglarlas, ni con qué mayorías cuenta, ni qué ideas tiene sobre Euskadi, ni qué solución tiene para la situación tan compleja que hay en Cataluña», censuró.

En la misma línea, el silencio de Ferraz hace sospechar al portavoz del PDECat en el Congreso, Carles Campuzano, que Sánchez no quiere «de verdad» echar a Rajoy y está realizando solo un «postureo». Por su parte, ERC advirtió de que no le llega un mensaje «claro» desde el PSOE y que, por tanto, el sentido de su voto vuelve a estar en el aire y será decidido por el presidente del partido, Oriol Junqueras. Incluso Compromís, confluencia valenciana de Podemos y partidaria de una alianza progresista, cargó contra Sánchez por no buscar alianzas. Su portavoz en el Congreso, Joan Baldoví,le reclamó «humildad», recordándole que solo cuenta con 84 diputados de 350 y estará obligado a negociar para poder sacar adelante su proyecto. La posible moción de censura instrumental de Cs, solo para convocar elecciones, podría ganar simpatizantes.

La portavoz del PSOE en el Congreso, Margarita Robles, justificó la ausencia de contactos en que por cortesía institucional, Sánchez ha decidido esperar a que la presidenta del Congreso, Ana Pastor, estableciera la fecha del debate. Sin embargo, todos los grupos entienden que las negociaciones políticas son independientes del calendario de tramitación. Robles, además, advirtió de que la ronda de contactos que iniciará Sánchez será únicamente «de cortesía».