Un cartel secesionista en una colegio catalán
Un cartel secesionista en una colegio catalán - INÉS BAUCELLS

Expedientan a un profesor de instituto crítico con el independentismo: «He sido represaliado»

La dirección de su instituto le prohíbe impartir clases de Historia en Bachillerato

BarcelonaActualizado:

Cuando en septiembre de 2017 el profesor Francisco Oya aterrizó en el Instituto Joan Boscà de Barcelona para dar clases de Historia de España supo que tendría problemas. Apenas llevaba una semana impartiendo la materia cuando, según explica a ABC, el director del centro le instó a que acudiera a su despacho y le espetó: «No me gusta esto que escribes en tus artículos en la prensa».

Oya, muy crítico con el proceso separatista catalán, con la inmersión lingüística y con el «adoctrinamiento» en las aulas catalanas, lo asumió como una amenaza. Desde entonces, coincidiendo con la escalada de tensión política y social que ha vivido Cataluña desde el referéndum ilegal del 1-O, el acoso hacia su persona, según denuncia, ha ido en aumento. Aparecieron pancartas en el centro insultándole y le han obligado a someterse a dos inspecciones sin que, a su juicio, haya ningún motivo.

El pasado miércoles la dirección del instituto en el que trabaja le notificó que le han abierto un expediente disciplinario con fecha de 12 de abril por, según han afirmado a ABC las autoridades educativas, incumplir algunas de sus obligaciones docentes. Asimismo, le instan a que deje de dar clase de Historia a los alumnos de segundo curso de Bachillerato y a invertir esas horas en «elaborar materiales complementarios para la materia de Ciencias Sociales de 4º de ESO».

«He sido represaliado»

Oya está convencido de que ha sido una «represalia» por su militancia contra «el adoctrinamiento educativo» y por el contenido de sus artículos de opinión, en los que desde hace meses, coincidiendo con el momento álgido del «procés», ese profesor, con plaza fija y 33 años de trayectoria profesional, se ha mostrado muy combativo con el movimiento independentista.

«Está claro que he sido represaliado», asegura. Su instituto fue uno de los que abrieron sus puertas el 1-O para acoger el referéndum ilegal y uno de los centros en los que se vivieron escenas de tensión entre los votantes y las fuerzas del orden. Oya lamenta ser víctima de esta persecución, pese a estar vigente el 155.

«Es incomprensible que esté pasando esto con el Gobierno al frente de la Consejería», denuncia el profesor. La gota que colmó el vaso, en ello coinciden tanto la administración educativa como el propio afectado, fue el conflicto que se desató el pasado lunes en el Instituto Joan Boscà a raíz de una concentración que convocó la asociación que preside Oya, Profesores por el Bilingüismo (APB), frente a las instalaciones del instituto y que coincidió con la Jornada de Puertas Abiertas, en la que las familias acuden al centro a buscar información sobre el mismo. Al enterarse de la convocatoria, el Front de Defensa del instituto, junto con el Comité de Defensa de la República (CDR) de Les Corts, barrio en el que se encuentra el centro, emplazó a una segunda concentración en repulsa al discurso de la organización por el bilingüismo y a favor del director del instituto, Nacho García.

Un centenar de jóvenes, entre ellos varios de sus alumnos, se sumaron a la contramanifestación al grito de «fuera el fascismo de nuestras aulas». Aunque no hubo altercados, un cordón policial mantuvo separados ambos grupos durante toda la concentración, a la que no asistió Oya.

Antes de este episodio de tensión, Oya había sido sometido a dos inspecciones a raíz, según explica, de las denuncias de un grupo de alumnos de segundo de Bachillerato, que le acusaron ante la dirección del centro de realizar comentarios «machistas y homófobos» en clase y querer imponer su ideología.

Alumnos próximos a la CUP

Estos mismos estudiantes, según Oya, «próximos a la CUP y Arran», están «tras las acciones de protesta que se han realizado en las redes sociales y en el centro contra su persona». La dirección del Joan Boscà había elegido como libro de texto de Bachillerato un manual de la Editorial Teide firmado por el actual portavoz de la ANC Agustí Alcoberro, que, según Oya, «ofrece una visión distorsionada de la realidad histórica». Ante ello, Oya admite haber intentado ofrecer a sus alumnos una «visión más objetiva de la historia». Los alumnos se quejaron de esta acción.

Portavoces del Consorcio de Educación de Barcelona, responsable de los centros públicos de la ciudad -la dirección del IES Joan Boscà no ha querido pronunciarse al respecto- vinculan el expediente disciplinario abierto a Oya a «incumplimientos en su actividad docente».

Estudia acciones jurídicas

«Se le ha expedientado, entre otras cosas, por haber hecho comentarios homófobos, llegar a tarde a clase y abandonar el aula antes de acabar el horario lectivo», precisan a ABC fuentes del Consorcio. Niegan que se trate de una represalia por sus ideas y por dar las clases en castellano.

Francisco Oya, presidente de la APB y delegado del sindicato CSIF, recurrirá la decisión de las autoriades educativas. Estudia, asimismo, acciones jurídicas frente a la Consejería y la dirección del centro por «atentar contra la libertad de cátedra».