Asamblea General Ordinaria de la ANC
Asamblea General Ordinaria de la ANC - EFE

Esquerra marca distancias ante las exigencias de la ANC

La entidad asegura que presionará a los partidos

D. Tercero
BarcelonaActualizado:

«Somos una entidad asociativa que tiene un objetivo político, conseguir la independencia y, entre otras cosas, hacer presión sobre los partidos políticos soberanistas e independentistas». Elisenda Paluzie, presidenta de la Assemblea Nacional Catalana (ANC), advirtió ayer a los partidos políticos del espacio secesionista de que la ANC seguirá presionando y señalando a los responsables de las formaciones políticas para que implementen el resultado del referéndum ilegal del 1-O.

Las diferencias en los tiempos y los ritmos entre ERC y JpC, tras quedar desbordados con la respuesta del Estado de Derecho tras el pulso independentista de 2017, ha encontrado a un nuevo protagonista. La ANC sigue defendiendo el purismo secesionista que, ahora mismo, incomoda a los líderes que piden tiempo. Tampoco la CUP, formación antisistema que acaba de aprobar integrarse en futuros gobiernos autonómicos, se salva del reproche de la entidad de Paluzie.

Frente a esta presión, en ERC no quieren que la ANC marque el paso de los partidos políticos. Los exconsejeros Josep Huguet y Anna Simó -imputada en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña por el «procés»-, así como el exdiputado Joan Tardà han hecho público su desacuerdo con la asociación que, hace solo cinco años, marcaba el camino por el que la Generalitat tenía que discurrir. «Presidente, ponga las urnas», le dijo Forcadell a Artur Mas en la Diada de 2014. Ahora, para el partido de Oriol Junqueras, la ANC se ha convertido en un protagonista molesto.