España se une al eurocaza FCAS sin definir su participación industrial

ABC visita la sede de Airbus donde se diseña el proyecto liderado por Francia y Alemania

Ottobrunn (ALEMANIA)Actualizado:

España se unió el pasado jueves al proyecto del «Futuro Sistema Aéreo de Combate» (FCAS, en sus siglas en inglés) tras la firma de una carta de intenciones en la que participó la ministra Margarita Robles junto a sus homólogas francesa y alemana, Florence Parly y Ursula von der Leyen.

Se trata de un novedoso concepto aeronáutico por el cual Alemania, Francia y España -con las empresas Airbus y Dassault Aviation como impulsoras- quieren alumbrar un futuro caza de combate que sustituya a la flota de cazas Eurofighter españoles y alemanes y Rafale franceses a partir de 2040.

Sin embargo, no pretende ser un avión de combate a secas. En las instalaciones de Airbus en Ottobrunn (cerca de Munich), ABC es invitado a una conferencia en la cual, por primera vez, se revelan algunas claves del programa que aún se encuentra en una fase primigenia. En la próxima exhibición aeronáutica de París, en junio, se darán a conocer más detalles, así como el peso de la participación de España en el proyecto. Por ahora, Francia y Alemania se reservan toda la carga de trabajo del proyecto, aunque España demandará su cuota.

Nuevas tecnologías civiles

Bruno Fichefeux, responsable del FCAS, explica que este proyecto «nace de la necesidad de incorporar las nuevas tecnologías civiles como la inteligencia artificial, el big data, la fusión de sensores, el enjambre de drones, la aviación no tripulada o el almacenamiento en la nube a la aviación militar». Todo ello para hacer frente a un mundo cambiante que en el periodo 2040-2060, fechas en las que se prevén las entregas de estos nuevos aviones, puede sufrir un cambio geopolítico con China como actor preponderante, nuevas amenazas como las procedentes desde el espacio o el dominio «cyber» como campo de batalla fundamental.

Como vemos, todo es futurista. Pero tanto Airbus como Dassault Aviation trabajan ya con un calendario claro: finalizar en 2021 la fase de «estudio de concepto» centrada en los requerimientos generales de los países participantes y características principales (si será bimotor, con tecnología «stealh», etc); a partir de ese año se iniciaría la fase de «definición, diseño y desarrollo» que en paralelo irá acompañada hasta 2030 con la concepción de los demostradores; el objetivo es comenzar la producción a principios de la década de 2030 para comenzar las entregas en el citado 2040 hasta 2060. Sí, da vértigo incluso informar de algo tan lejano pero los proyectos aeronáuticos militares suelen tener estos plazos.

Más allá de la planificación industrial, el FCAS se concibe como uno de los proyectos estrella de la industria de defensa de la UE para hacer frente al poderío estadounidense, con Lockheed Martin y Boeing, que han venido liderando hasta el momento la aviación militar. Además, el FCAS tendrá otro rival, el caza Tempest británico, presentado el pasado año por la compañía BAE Systems en un intento de no quedar en fuera de juego en esta carrera tras el Brexit.

Igualdad de condiciones

Desde el Ministerio de Defensa se tiene la convicción de que «España se incorpora en igualdad de condiciones al proyecto», según aseguró la ministra Robles en la firma que tuvo lugar en los márgenes de la cumbre de ministros de la OTAN. ¿Significa esa «igualdad de condiciones» una entrada al 33,3% en el proyecto? Aún está por desvelar esa incógnita.

Por su parte, desde la compañía Airbus (4,16% participada por la Sepi), se subraya que «este proyecto ayudará a mantener y fortalecer la capacidad industrial de España y beneficiará de manera más amplia a la cadena de suministro, respaldando el desarrollo de nuevas técnicas y tecnologías a lo largo de las siguientes décadas».

«Gracias a los esfuerzos conjuntos de Francia y Alemania en lanzar el programa, España tiene ahora la oportunidad de asumir una participación primordial en un proyecto que mantendrá e impulsará las capacidades y soberanía de Europa en materia industrial y de seguridad», se subraya desde la compañía aeronáutica responsable de otros programas de aviación militar como el avión de transporte A400M o el caza Eurofighter, que cuentan con fábricas en Sevilla o Getafe (Madrid).