Un militar español (en primer plano) y otro británico en en una maniobra en los bosques de Zagan
Un militar español (en primer plano) y otro británico en en una maniobra en los bosques de Zagan - PEPE DÍAZ/MDE

España afila la «punta de lanza» de la OTAN cerca de la frontera con Putin

Despliegue inédito de 1.300 militares y 480 vehículos durante 25 días para probar la reacción rápida aliada

Enviado especial a Zagan (Polonia)Actualizado:

Tres países enemigos —Torrike, Bothnia y Lindsey— acaban de poner en jaque la estabilidad del flanco Este de la OTAN. ¡Es la guerra híbrida!... y ya se ha puesto en marcha. El objetivo es desestabilizar a Polonia, Estonia, Letonia y Lituania.

El enemigo no emplea solo las armas habituales —carros de combate, cazas o misiles—. La Inteligencia de las recién creadas NFIU de la OTAN (Nato Force Integration Unit) tiene ya en su poder datos de los acontecimientos en esos cuatro países atacados: 1.Grupos paramilitares sin identificar se han adentrado en la frontera boscosa y cuentan con algún apoyo local; 2. Se han registrado ciberataques a instalaciones críticas —líneas férreas y central eléctrica— desde un tercer país; 3. El apagón en internet es total, nadie tuitea ni publica fotos en su muro de Facebook; 4. Se ha producido el secuestro de algunas instalaciones civiles...

Son las primeras horas del conflicto (se evita la palabra «guerra» por el momento) y Polonia es el primer país en pedir ayuda al Consejo del Atlántico Norte. Tras la aprobación por unanimidad de los 28 Estados que lo componen, la OTAN decide ir al rescate de sus aliados atacados en el Este. Desde ahora, y en el plazo de 48 horas, todas las miradas están puestas en España...

De la Brilat y Bétera

¿España? Así es —y abandonamos ahora la ficción—: como «punta de lanza terrestre» de la OTAN este 2016, el Ejército español tendría la responsabilidad de desplegar los primeros efectivos de auxilio en apenas dos días. «Estos militares serán los encargados de que el conflicto no vaya a más. Que se produzca la escalada del conflicto», explica el general Fernando García-Vaquero, uno de los mandos españoles en Polonia.

Las fuerzas españolas la componen principalmente la Brigada de Infantería Ligera Aerotransportable «Galicia» VII (Brilat) y efectivos del cuartel de la OTAN de Bétera (Valencia), con el teniente general Francisco Javier Varela Salas a la cabeza. Ellos son los encargados de movilizarse como Fuerza de Muy Alta Disponibilidad (conocida en el argot otaniano como VJTF, «Very High Readiness Joint Task Force»).

Esta es la avanzadilla que la Alianza Atlántica diseñó tras la Cumbre de Gales (2014) con el objetivo de reforzar la defensa de los países aliados ante un hipotético ataque. La guerra en Ucrania impactó de lleno en aquella cumbre hace dos años.

Precisamente, en la próxima Cumbre de Varsovia (8 y 9 de julio) los aliados certificarán esta capacidad de despliegue rápido que, desde el pasado 17 de mayo y hasta el próximo viernes, perfeccionan 1.317 militares españoles desplazados hasta el campo de maniobras de Zagan (oeste de Polonia) con 480 vehículos. Participaron en dos de la OTAN: «Brilliant Jump» y «Valiant Falcon».

Junto a los españoles, tropas británicas, albanesas, carros de combate Leopard polacos o helicópteros Apache estadounidenses participan en el operativo cuyo principal desafío fue el logístico y la compatibilidad de los sistemas de comunicación de variopintos ejércitos.

En total 2.100 efectivos de la Alianza Atlántica han tratado de demostrar su capacidad de coordinación para responder a un hipotético ataque. Y de paso... un mensaje claro a quien quiera recogerlo: los aliados defenderán a cualquier país que se sienta amenazado.

Eso sí, en ningún momento se nombra la palabra Rusia: «Somos profesionales y nuestro enemigo lo encontramos en el escenario Skolkan que no responde a las características de ningún país. Se mezclan aspectos convencionales, híbridos y de contrainsurgencia. Las maniobras engloban a cualquier amenaza en un escenario de 360 grados», explica el general de la Brilat Luis Cebrián, al mando de la Brigada VJTF de la OTAN.

Bajo ese «360 grados» se encuentra el hecho de que esta fuerza de reacción rápida compuesta en la realidad de cinco batallones de maniobra (5.000 efectivos) podría emplearse en cualquier escenario. También en el Sur, una visión ésta última que defienden sobre todo países como España, Francia, Portugal e Italia que en la próxima Cumbre de Varsovia tratarán de defender una posición conjunta ante unos países bálticos y Polonia que demandarán tropas permanentes de la OTAN en sus países como medida para disuadir a la Rusia de Putin.

Despliegue inédito

En el campo de maniobras de Zagan y el campamento de Karliki las tropas españolas se encuentran, durante esos 25 días, ante un despliegue inédito. Nunca antes habían estado tan al Este en una misión militar de tal envergadura.

«El soldado de hoy día tiene que tener una enorme capacidad de adaptación. Ningún conflicto se parece al anterior ni al cercano. Una de las características de las nuevas doctrinas militares es su flexibilidad. Ahora la guerra ya no es tan reglada. El adversario plantea técnicas distintas: aparatos explosivos improvisados, insurgencia, ciberataques,... el soldado debe ser flexible», declara a ABC el general Cebrián cuya última misión en el exterior fue como coronel al mando de un contingente en Afganistán.

Uno de esos soldados es el teniente Ellacuría quien luce toda su panoplia en la jornada de visita de autoridades: fusil HK36G con designador láser, mira holográfica, puño y linterna; pistola, casco, chaleco antifragmentos, rodilleras y coderas y monóculo de visión nocturna. Junto a él, uno de los vehículos Vamtac desplazados: «los hay de cinco tipos: con mortero Cardom, con lanzagranadas Lag 40, con misil contracarro Spike, con lanzamisiles Tow o con ametralladora de 12,70 mm».

Llegan las autoridades. Van a comprobar cómo reaccionan las fuerzas de la OTAN desplegadas en Zagan para neutralizar a fuerzas paramilitares provenientes del ficticio Torrike. Dos pantallas gigantes ofrecen las imágenes a los mandos militares, filmadas con drones desde las alturas por el NATO TV Channel. La comunicación también cuenta. Es la guerra híbrida donde la vieja Guerra Fría no se libra solo con número de misiles o carros de combate. Es también la guerra psicológica. De advertencia: «Estamos aquí junto a Polonia, un aliado fiable y potente de la OTAN», sentencia el general Cebrián.