Del escrache al porno hipotecario

La traducción de la carta a las bases y la comparecencia de Iglesias y Montero

Hughes .
MadridActualizado:

«Hubo un tiempo en España [esto es el Érase una vez de Iglesias] en el que nos contaron que era mejor no meterse en política y que si lo hacías, debías atenerte a las consecuencias [las consecuencias de antes las conocemos, al disidente de ahora le dan una hipoteca]

En democracia las cosas son distintas [Quiere decir iguales, pero Pablo Iglesias participa de ellas pese a todo]

En democracia, si eliges «bien» el partido, si tu proyecto para España mantiene los privilegios de los poderosos, entonces, en vez de riesgos [la mención del riesgo adquiere después de la hipoteca un nuevo sentido], la cosa puede tener premio: títulos universitarios sin hacer exámenes [¿conoce esto Errejón?], tarjetas black [¿Lo sabe Espinar?], jubilaciones doradas en consejos de administración de empresas del Ibex35 [hay sensualidad en ese «doradas», todo se andará], invitaciones al palco del Bernabéu [Ferreras quizás les pueda conseguir algo], sobresueldos en B, trato de favor en los juzgados o simplemente que los medios de comunicación digan de ti que eres guapo e inteligente [se percibe cierta envidia aquí] y te pongan primero en todas las encuestas [que Podemos se queje de los medios de comunicación es como si lo hacen Amaya y Alfred].

[Este párrafo es maravilloso porque manifiesta deseo. Hay algo aspiracional. Más que aborrecer una serie de prácticas corruptas del sistema lo que insinúa es que las desean. Así es como empezaron a hablar de los pisos y de los «chaletes» de los demás. El Sistema es injusto no porque pasen estas cosas, sino porque les pasan a unos mientras otros tienen que ir rascándolas errejonescamente]

Pero si eliges «mal» el partido, si lo que persigues es que tu país sea más justo y que todo el mundo pueda tener una vida digna, segura y completa [con piscina] aunque que eso suponga reducir el poder y los privilegios de los de arriba [con los de Arriba no se refiere a los de la Sierra], entonces, la cosa es bien distinta.

Si eliges PODEMOS, entonces todo vale [«Todo». Toda la crueldad imaginable. Si eliges Podemos pueden pasarte unas cosas que hagan imprescindible tener que tomar acciones inmobiliarias]

Si eliges Podemos y además los inscritos e inscritas [¡la culpa es vuestra, bases!]te colocan en un nivel de responsabilidad alto [nivel de responsabilidad alto, nivel de vida alto], entonces tendrás que enfrentarte al acoso y la destrucción reputacional [los de la casta nunca tuvieron reputación] por la vía de los medios de comunicación. Esto en EEUU es muy viejo y tiene un nombre, la «política del escándalo», para destruir las vidas personales de los adversarios políticos [si enseñar la casa es «destrozar una vida», el Hola es el Pravda del Sistema]. La máquina del fango que explicó muy bien Umberto Eco [ay, la pedantería...] y que tantas veces vimos funcionar en los medios de comunicación de Berlusconi en Italia contra jueces y políticos honrados que luchaban contra la corrupción [¿De verdad se está comparando con el juez Falcone?].

Si eliges Podemos, lo que te puede pasar es que te persigan hasta el hospital y fotografíen las ecografías de tus futuros hijos para que las publiquen los medios de comunicación. Lo que te puede pasar es que te persigan (también) hasta tu casa, te saquen fotos de manera posiblemente ilegal [¿posiblemente?], se las vendan por 15.000€ al amigo del comisario Villarejo -llamado Eduardo Inda- [es amigo de más gente, y según Objetivo Birmania «los amigos de mis amigas son mis amigos»] y, a las pocas horas, esté tu dirección completa (donde van a habitar pronto dos bebés) [que esto lo digan quienes llevaron al bebé al Congreso tendría gracia si no fuera tan abyecto escudarse en unos bebés que ni siquiera han nacido] circulando por los grupos de whatsapp de toda España [y de los de Telegram]. Mientras todos los telediarios abren con la «polémica» de la casa que te has comprado honradamente [como mínimo tan honradamente como se las compraron los que antes eran casta. Iglesias pasa de la lírica del desahucio a la lírica del currito hipotecado, que antes tenía algo sospechoso por colaboracionista. Este párrafo explica los motivos que hacían imprescindible que Pablo Iglesias e Irene Montero se exiliaran a un chalet de la Sierra. Pero son motivos que podían haber dado Boyer e Isabel Preysler para justificar los 13 cuartos de baño]

¿Que dos cargos públicos tengan una hipoteca de 270.000 euros [cada uno] es motivo para abrir todos los telediarios durante tres días? [Sí, si el cargo público ha llegado a serlo prometiendo una revolución de austeridad y cargando contra los que pagaban las suyas] Solo si eres Pablo Iglesias e Irene Montero y eres de PODEMOS. Entonces todo vale. A ningún cargo público se le hace esto, porque es acoso a sus vidas privadas [los del escrache].

En 2018, la manera que tiene el poder de intentar destruir a quienes quieren cambiar las cosas [incluso a quienes quieren cambiar «sus» cosas] puede que sea más sutil o más sofisticada [más que sofisticada es residencial] que en épocas pasadas. Pero el mensaje es el mismo:

NO TE METAS EN POLÍTICA. No te metas en PODEMOS. Ya has visto lo que le hemos hecho a Irene Montero y a Pablo Iglesias [No te metas en política o nos veremos obligado a ponerte un chalet con piscina y a que se sepa]. El siguiente puedes ser tú [aquí la carta se convierte en una genialidad con tirabuzón: no está advirtiendo a las bases, ¡les está prometiendo! En esta carta, Iglesias no solo justifica su mudanza como un sacrificio al que le obliga el Sistema, sino que está proclamando que es un sacrificio al que todos pueden aspirar. ¡Es una carta memorable en la que quiere hacer partícipe de su hipocresía a las honradas bases de Podemos]».

Esto era la carta.

Después vino la comparecencia que lo remató. Una vuelta de tuerka. Se refugiaron en el lenguaje inclusivo («nosotras», que para eso está el lenguaje inclusivo, y sometieron su continuidad a las bases. Convirtieron lo del chalé en un referéndum con ecos bananeras. Y tiene su lógica: el chalet de Podemos es la definitiva inclusión felipista en el Sistema. Se convierte en el Suresnes de Iglesias. Quieren que las Bases sean cofirmantes de la hipoteca inaugurando así una nueva «moralidad» en Podemos a la medida de su líder.

Otra cosa que hizo Iglesias es convertir la hipoteca de un cargo público en intimidad. Esto es asombroso en quien ha hecho carrera hablando del nivel de vida y patrimonio de los políticos. La hipoteca de un cargo público no es estricta intimidad. Sus bienes y haberes se declaran.

Iglesias comenzó cargando contra los bancos, y acaba metiendo a todos en su hipoteca. Del escrache al porno hipotecario.

Hughes .Hughes .Articulista de OpiniónHughes .