Entregados los premios Principe de Asturias 2003

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  El Principe de Asturias ha presidido  en Oviedo la ceremonia de entrega de los Premios Príncipe de Asturias 2003, en la que, además del Heredero de la Corona, han intervenido las escritoras Joanne Kathleen Rowing, Fatema Mernissi y Susan Sontag, el filósofo Jþrgen Habermas y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.    La Reina Sofía y los duque de Palma, la Infanta Cristina e IñaquiUrdangarín, han seguido la ceremonia desde el palco de honor del Teatro Campoamor de Oviedo, y también  han estado presentes en el actodel presidente del Principado, Vicente Alvarez Areces; la ministrade Cultura, Pilar del Castillo; el ministro de Fomento, FranciscoAlvarez-Cascos, y el presidente de la Xunta de Galicia, ManuelFraga.  El Príncipe de Asturias elogió hoy la «enriquecedora pluralidad de culturas y sentimientos» que propicia la Constitución española, y recordó que la Carta Magna nació para evitar "la división, la insolidaridad o la discordia". En la entrega de los premios que llevan su título, el Heredero de la Corona rindió un expresivo homenaje a la Constitución española yexpresó su "honda gratitud" a la generosidad de quienes han hechoposible "la España democrática en que vivimos".

    Don Felipe dedicó a la Carta Magna una parte sustancial deldiscurso en el que repasó los méritos de los diez ganadores de losPremios Príncipe de Asturias, a los que entregó el galardón en lasolemne ceremonia celebrada en el Teatro Campoamor de Oviedo.

    "Nunca antes España ha sido más libre, más próspera, más capaz yadmirada que en esta época iluminada por nuestra ley de leyes", dijoante el repleto coliseo asturiano y tuvo también un recuerdo "conespecial emoción" a las "víctimas del intolerancia y del terrorismo"que perdieron sus "vidas defendiendo su libertad y la de todos".

    El Príncipe reservó un amplio pasaje de su discurso a la figuradel presidente de Brasil, Luiz Inazio Lula da Silva, de quien afirmóque "es un altísimo ejemplo para todos".

    Alabó de Lula da Silva, al que entregó el Premio de CooperaciónInternacional, la forma en que, en su país, "se empeña en proseguirpor el ilusionante camino del progreso, bajo el signo de la justiciay contra la exclusión social".

    Don Felipe aseguró al presidente brasileño que encontrará siempreen España "solidaridad y ayuda" para que el plan de recuperaciónsocial de Brasil "sea una feliz realidad lo antes posible". Según el Heredero de la Corona, la obra de todos los premiados es "inolvidable" y dijo que son, como nos sugirió Cervantes, "quienes enseñan el buen camino porque antes tuvieron que llorar para aprenderlo".

En referencia al teólogo peruano  Gustavo Gutiérrez y al periodista polaco Ryszard Kapucinski, galardonados con el Premio de Comunicación y Humanidades, don Felipe destacó que "saben mucho delágrimas propias y ajenas"."Gutiérrez ha centrado su vida en la Teología, que él entiende, con una gran riqueza de matices, como un diálogo con la cultura contemporánea, como  una aproximación desde la libertad al Evangelio como una manera de hablar de Dios en el mundo de hoy", subrayó.    Kapuscinski es, para Don Felipe, "uno de los periodistas másprestigiosos del mundo y testigo fundamental para reconstruir lahistoria del último tercio del siglo XX", y agregó que su trabajo es"un esfuerzo por defender a los más débiles y contar su historia".

    El Príncipe celebró la concesión del Premio de las Letras a lasescritoras Fatema Mernissi y Susan Sontag pues, dijo, "confortacomprobar cómo dos mujeres de culturas tan diferentes construyen susobras sobre unos mismos cimientos de diálogo y entendimiento en unahora marcada por tantas tensiones y enfrentamientos".

    "Las autoras que comparten este Premio son mujeres luchadoras enun tiempo conflictivo y en el que existen sociedades extremadas queaún dudan en aceptar como igualitaria y plena la condición de lamujer", proclamó don Felipe.

    Acto seguido declaró que el filósofo Jþrgen Habermas, Premio deCiencias Sociales, "es un hijo insigne de la lengua y la cultura alemanas, especialmente ricas y creadoras, que han legado los más grandes frutos en las ciencias, las letras, las artes o el pensamiento".    Cambiando de premiado, el Heredero de la Corona manifestó que "de muy poco servirían los derechos humanos si no se protegiera al mismo tiempo el medio natural en el que estos se ejercen y se disfrutan,si no se apoyara y preservara la diversidad de formas de vida que sedan en nuestro planeta, como ha hecho la etóloga británica JaneGoodall, Premio de Investigación Científica y Técnica.    "Su amor al estudio del comportamiento de los animales-especialmente el de los chimpancés-, tiene su origen en otro amor:el que desde niña le inculcó su madre hacia los libros, procurándoletodos los estímulos para que, con esfuerzo y oportunidad, sededicase a aquello que más amaba, la vida animal", subrayó.    En referencia al Tour de Francia, Premio de los Deportes, elPríncipe señaló que representa "como el esfuerzo individual llevadohasta la abnegación y la labor de equipo de los deportistas, junto auna excelente organización, se funden para dar lugar a una de las"competiciones seguidas y admiradas con más fervor en todo el mundo".    Para Miquel Barceló, Premio de los Artes, don Felipe tuvo tambiénpalabras de elogio y dijo que "juventud, trabajo infatigable eincuestionable originalidad creadora son las bases sobre las que seasienta la actividad de esta figura de las artes"    Por último, se refirió a la escritora británica Joanne KathleenRowling, galardonada con el Premio de la Concordia, de la quedestacó que al lograr escribir en el alma de un niño lo hahecho"para siempre".    "Rowling ha conseguido con las aventuras del personaje nacido desu genialidad creadora, el mágico Harry Potter, sean leídas pormillones de niños, en los que hemos visto despertarse la hermosapasión por la lectura, olvidada con penosa frecuencia", apostilló elPríncipe.