El endeble pacto PSE-PNV permite a ANV su cuarta victoria política

A. LARDIÉSPAMPLONA. La fragilidad de la iniciativa emprendida por el PSE y el PNV hizo que ayer el voto de calidad del alcalde del Ayuntamiento guipuzcoano de Escoriaza, Pedro Lasagabaster, de ANV

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A. LARDIÉS

PAMPLONA. La fragilidad de la iniciativa emprendida por el PSE y el PNV hizo que ayer el voto de calidad del alcalde del Ayuntamiento guipuzcoano de Escoriaza, Pedro Lasagabaster, de ANV, tumbara la «moción ética», y eso que en esta ocasión contaron con el apoyo del único representante de EB-IU. La abstención de una representante «independiente», y la espantada de EA, permitieron que entre tanto acoso judicial, la última marca electoral de ETA recibiera un balón de oxígeno de procedencia política.

El de Escoriaza es el cuarto varapalo que cosecha la moción de socialistas y nacionalistas en el plazo de una semana, tras los reveses de Mondragón, Hernani y Vergara. Y no será el último, porque varias corporaciones más en las que gobierna en minoría ANV aguardan el texto «estético», con la probabilidad cierta de que algún compañero de viaje de los proetarras colabore en su fracaso.

En el Pleno de ayer, los cuatro concejales de ANV, que gobierna en minoría, votaron, cómo no, en contra de la «moción ética», mientras que los dos del PNV, el del PSE-EE y el único de EB-IU la apoyaron. Se da la circunstancia de que la concejal «independiente» se abstuvo. En este caso, la nota la puso EA con su espantada. Esta formación estrenó la legislatura con dos concejales. Uno de ellos dimitió a finales del pasado año y, sorprendentemente, no ha sido cubierta aún la vacante. El otro, por su parte, entre la tesitura de apoyar la moción o a los proetarras de ANV, optó por la democrática opción de irse de vacaciones.

En este contexto, los concejales de UPN y PSN en el Ayuntamiento navarro de Berriozar solicitaron ayer la celebración de un pleno extraordinario para debatir un texto similar a la «moción ética». Además, el portavoz de UPN, Sergio Sayas, propuso a los ediles del PSN, CDN e IU la posibilidad de consensuar una moción de censura para apartar de su cargo al alcalde, de Nafarroa Bai, si éste no expulsa de sus responsabilidades de gobierno a los ediles del último disfraz de Batasuna en un plazo de 15 días a contar desde la aprobación de la «moción ética». Es poco probable que Nafarroa Bai se atenga a ello.