EEUU advierte a los países que considera cómplices de los terroristas

Washington. Afp
Actualizado:

Alentados por los avances de la campaña militar en Afganistán, los dirigentes estadounidenses lanzaron una advertencia general

contra los Estados que acusan de ayudar a los terroristas, en primer lugar al régimen de Saddam Hussein en Irak. El tono incisivo de los comentarios de los responsables estadounidenses podrían sin embargo reavivar la incomodidad del mundo árabe, provocada por las

amenazas iniciales lanzadas por el presidente George W. Bush contra todos los "estados cómplices".

"Creo que todo gobierno que apoye o cobije a los terroristas debería estar muy inquieto en este momento", declaró el domingo el secretario adjunto de Defensa estadounidense Paul Wolfowitz. Las declaraciones fueron formuladas en medio del debate en Estados Unidos sobre la próxima etapa en la guerra contra el terrorismo, lanzada luego de los

ataques suicida del 11 de setiembre en Nueva York y Washington.

Tanto Wolfowitz como el secretario de Estado Colin Powell indicaron

claramente que Washington está decidido a continuar su acción más allá de la campaña en Afganistán.

"Al Qaida está presente en unos 50 países", subrayó Powell, refiriéndose a la red del extremista musulmán Osama bin Laden, "y cada una de esas células en esos países podría estar montando una operación terrorista durante el Ramadán".

Wolfowitz usó un tono más amenazante: "Hay un buen número de Estados que apoyan al terrorismo. (. . . ) espero que vean atentamente la suerte (corrida por) los talibanes en Afganistán y que se pregunten si es una carrera que tiene futuro".

Durante las entrevistas en los programas dominicales, esos altos

funcionarios debieron responder la pregunta de rigor: el régimen de Saddam Hussein será el próximo objetivo de Washington? "No solamente Irak sino toda una serie de países que consideran que el

terrorismo es un instrumento de política nacional y que buscan adquirir armas de destrucción masiva", respondió Wolfowitz.

La consejera presidencial para la Seguridad nacional Condolezza Rice

repitió la posición tradicional de Washington, que considera a Irak como un país "paria": "el mundo sería más seguro y el pueblo iraquí sería más feliz si Saddam Hussein no estuviera en el poder en Irak".

Otro país de la región también está en la mira de Powell, Siria, al que

Estados Unidos reprocha dar asilo o apoyar a organizaciones palestinas y libanesas que Washington consida como terroristas.

"Si queremos hacer progresar nuestras relaciones, nosotros, Estados Unidos y Siria, (. . . ) se debe admitir que no podemos ignorar ese tipo de actividades", advirtió Powell.

Pero ese tono amenazante usado por Washington es mal recibido por los países de Medio Oriente que afirman que los grupos palestinos y libaneses tienen derecho a usar todos los medios a su alcance para combatir la ocupación israelí de tierras árabes.

Por otra parte, nota un especialista en temas de defensa, George Friedman, de la firma privada de análisis estratégico Stratfor, un ataque contra Irak serviría los intereses de Al Qaida.

"La posición de Al Qaida es que no se trata de una guerra entre Al Qaida y Estados Unidos, sino de una guerra entre Estados Unidos y el Islam", y para él, si Estados Unidos ataca a los países musulmanes, demostrará que es realmente "enemigo de todos los musulmanes".