El ex edil de Palma, condenado por malversar fondos públicos, niega haber abusado de los menores

EP | PALMA DE MALLORCA
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El ex concejal de Urbanismo en el Ayuntamiento de Palma, Javier Rodrigo de Santos, ha negado hoy haber abusado sexualmente de los menores que le denunciaron por estos supuestos hechos aprovechando que estos dormían en su casa, al aseverar que "estando presentes mis hijos sería imposible, además de una barbaridad", recalcando incluso haber cometido "muchos errores pero no tengo psicología ni moralidad que me lleven a hacer semejante atrocidad" en relación a estos presuntos abusos.

Así lo ha asegurado ante el tribunal de la sección segunda de la Audiencia Provincial de Palma, que le enjuicia por estos supuestos hechos, y donde a preguntas del fiscal José Día Cappa aseveró que estos menores eran "un poco liantes y fantasiosos", al tiempo que "no tenían ningún motivo para inventarse los hechos", ha recalcado el acusado.

"Tengo la impresión de que no midieron la trascendencia de sus palabras", ha proseguido el acusado, quien manifestó que haber dado a uno de ellos "una palmada en el trasero" o haber tocado a otro "una pierna en el coche" pudo ser magnificado por ellos posteriormente a que la Fiscalía presentase una querella contra él por malversar más de 50.000 euros públicos en clubes de alterne masculinos ( delito por el que fue condenado recientemente a dos años de cárcel).

"Deduzco que a raíz de la querella le dieron más importancia de la que tenían", espetó De Santos en su declaración, durante la cual recordó haber participado en un grupo religioso en la parroquia de Son Oliva, aunque aseveró que nunca formó parte directamente de sus actividades, sino que únicamente acompañaba a su mujer, que ya participaba en el grupo antes de casarse con él "y yo le respeté", ha precisado.

Según ha declarado el ex concejal, fue ahí donde conoció a la familia Chellew, de procedencia inmigrante y a la que pertenecían los menores denunciantes, que tenía problemas para legalizar su residencia en España y "siempre me han pedido ayuda y me lo he tomado como una relación cordial", ha indicado. En cuanto a los hijos de esta familia, tres de los cuales son presuntas víctimas de los abusos sexuales de De Santos, manifestó que la relación con ellos era "cordial, como con el resto de hijos de mis amigos". Tal y como recordó, Mariano era "el mejor amigo de mi hijo mayor" y fue a su casa en cuatro ocasiones, Francisco lo hizo en dos al igual que el menor, Cristóbal, ya que "les gustaba venir a casa a la salida de la parroquia y siempre procuré tratarlos como a mis hijos y que se sintieran como en su casa", ha aclarado.

Tal y como relató, siempre fue una familia "distinta, con sus peculiaridades y cultura", mientras que sus hijos mantenían "quizá una forma de relacionarse con los míos diferente", considerándolos "a veces un poco liantes, fantasiosos y con una visión de la vida distinta a la nuestra, pero nada que llamara la atención". En el caso de los hijos de otros amigos, la relación "era muy recíproca y normal", ha expuesto.