Economía Ornitorrinco

JESÚSGARCÍATiene cuerpo de nutria, manos de castor, anda como un reptil, pelaje aterciopelado que recuerda al topo y pico de pato. Es un ornitorrinco, una mamífero australiano, ovíparo, extraño como

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JESÚS

GARCÍA

Tiene cuerpo de nutria, manos de castor, anda como un reptil, pelaje aterciopelado que recuerda al topo y pico de pato. Es un ornitorrinco, una mamífero australiano, ovíparo, extraño como un okapi africano, producto de la evolución genética de una naturaleza tan dispar como particular.

Así pueden considerarse las cajas de ahorro dentro del sistema financiero, según acertadísima descripción de Miguel Blesa, presidente de Caja Madrid. Ricardo Fornesa, presidente de La Caixa, comparte la comparación por que el ornitorrinco es un animal único. Eficiente en sus capturas y su desenvolvimiento en tierra y en agua. «Un concepto jurídico indeterminado», dice Mariano Rajoy. Un bicho raro de la propiedad, un híbrido entre lo público y lo privado, según las tesis liberales del origen de estas entidades entrado el siglo XIX.

Tenían a principios de 1900 una cuota del 12 por ciento y ya poseen algo más del 50 por ciento del sistema financiero español. La Caixa y Caja Madrid son líderes. Ambas metidas hasta las cejas en el barrizal de la OPA sobre Endesa ahora buscan crecimiento en el Este de Europa y otean propuestas que pueden trastocar la esencia de la propiedad de estas entidades mientras que la autoridad monetaria observa.

La Caixa prepara la salida a Bolsa de su holding de participadas, con un perímetro de unos 20.000 millones de euros. Contará con una pata privada que, según los expertos, podría darle hasta medio millón de accionistas. Una operación complicada por la incorporación de sociedades cotizadas y no cotizadas, que debería salir con cierto descuento lo que no gusta a los gestores de las empresas en el parqué como Repsol o Gas Natural.

El Fondo Monetario Internacional, con Rodrigo Rato como director gerente y Jaime Caruana como asesor, han matizado sus críticas a las cajas ahora que quieren someterse a la disciplina del mercado. Caruana, ex gobernador del Banco de España, no ve con resquemor el holding de La Caixa, mientras que Miguel Angel Fernández Ordoñéz es más partidario de la emisión de cuotas participativas.

Desde La Caixa, que no descarta emitir cuotas aunque no esté en su agenda a corto, recuerdan cómo ha habido cajas europeas que han sido privatizadas y engullidas por grandes bancos. «Forjar un proyecto para desaparecer es poco estimulante», indican. Carlos March, presidente del Grupo March, máximo accionista de ACS no ve mal la competencia que La Caixa le hará a Corporación Alba. Bruselas, sin embargo mantiene una posición «maliciosamente sesgada sobre las cajas de ahorro», según el presidente de una gran entidad.

March está en la pelea por hacerse con Iberdrola y fusionarla con Fenosa. Un sueño que no gusta a Galán, quien está enladrillando su núcleo duro con Nicolás Osuna, Alicia Koplowitz, Unicaja y Luis Portillo.

Miguel Blesa es partidario de emitir cuotas, aunque los representantes de CCOO sentados en el consejo de la caja son duros de pelar. Blesa, que seguramente venderá el 10 por ciento de Endesa a E.On pese a las distintas sensibilidades en el PP y las presiones del PSOE en contra, quiere crecer también en el Este, donde no falta la inseguridad jurídica. Va a sacar a bolsa Realia, a medias con FCC, con lo que obtendrá «cash» para emprender viaje al nuevo Eldorado de los receptores de las ayudas de la CE, donde campan las constructoras hace tiempo. También le gusta el sol de Florida.

Turquía, Marruecos, Eslovenia, Rumanía, Portugal son lugares de desarrollo de La Caixa, que no mira a Latinoamérica. La Caixa intentó exportar el modelo español de cajas en el Chile de Ricardo Lagos y «no fuimos bien recibidos».

A expensas de que Gas Natural llegue a acuerdos con extranjeros, de que Repsol refuerce su blindaje y Abertis salga del marasmo político italiano, La Caixa no ve factibles las fusiones entre cajas, mientras que Caja Madrid las considera posibles, siempre que no haya solapamientos. El ornitorrinco tiene un espolón venenoso en cada pata trasera con el que defiende su territorio en época de apareamiento. Ambos quieren comprar algún banco en Europa. Atentos al ornitorrinco. n