Xavier García Albiol, dirigente del PP en Cataluña, en una imagen de archivo
Xavier García Albiol, dirigente del PP en Cataluña, en una imagen de archivo - ABC

El drama del PP en Cataluña: limita los cargos para reacomodar a los políticos parados

Ángeles Esteller se debate entre seguir siendo diputada en Madrid o portavoz en Barcelona

MadridActualizado:

El hundimiento del PP en Cataluña ya provocó verdaderos quebraderos de cabeza a Génova cuando tuvo que confeccionar las listas para las últimas elecciones generales. Las encuestas no le daban más tres escaños por Barcelona y por esta provincia debían presentarse los entonces ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz; y jefe de gabinete del presidente, Jorge Moragas, junto a la exlíder del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, y la hoy ministra de Sanidad, Dolors Montserrat. Ésta concurrió en las listas en cuarta posición con el temor de que muy probablemente no conseguiría el escaño.

El resultado de las últimas elecciones catalanas, con el PP arrinconado al Grupo Mixto, no ha hecho sino agravar el problema. La caída de escaños se ha traducido no solo en una pérdida de diputados sino también de asistentes y subvenciones en los que el Grupo Popular basaba su operativa parlamentaria en Cataluña. En consecuencia, un elevado número de políticos y trabajadores del PP se han quedado sin función y en el paro. Con la crisis de gobierno aún abierta en esa comunidad, los Presupuestos Generales en el filo de la navaja y el estallido del caso Cifuentes, se trata de un problema menor para Génova, pero el Grupo Popular sí ha dado una consigna: no debe acumularse más de un cargo por persona, para que el número de puestos a repartir aumente y pueda encontrarse acomodo a políticos que, a día de hoy, se han quedado literalmente sin función.

La primera afectada de esta austeridad de cargos es la actual diputada en el Congreso, María Ángeles Esteller. Asumió el acta el pasado 6 de febrero cuando Jorge Moragas renunció a la suya para asumir la representación permanente de España ante la ONU, ocupando ya el cargo de portavoz del PP en el Ayuntamiento de Barcelona. La sustitución de un diputado por otro se produce de manera correlativa en orden de concurrencia en las listas electorales y no se puede alterar a voluntad. Al no poder percibir dos sueldos públicos, renunció al de diputada por ser inferior al de concejal y viene compatibilizando ambos cargos desde entonces. Pero sucede que el siguiente en la lista es Alberto Villagrasa, que perdió el acta de diputado en el Parlamento catalán en las últimas elecciones del 21-D, y actualmente no tiene acomodo. Por ello, el Grupo Popular ha pedido a Esteller que renuncie a uno de sus dos cargos, no señalando preferencia por uno u otro, y se mantiene a la espera de que presente alguna de las dos renuncias. «Estoy acabando de tomar la decisión en función de donde sea más útil para el partido», ha admitido Esteller a ABC. Según fuentes parlamentarias, su preferencia es mantener el acta de diputada y renunciar a la portavocía en el Ayuntamiento de Barcelona, pero el PP catalán le ha pedido que mantenga éste. En las próximas horas tendrá que tomar una decisión.