José Manuel Villegas, Albert Rivera e Inés Arrimadas - EFE / Vídeo: Arrimadas confirma que la estrategia de C's no cambia

La dirección de Ciudadanos se esfuerza en minimizar la crisis por el «no» a Sánchez: «Nada cambia»

Villegas: «Los que pierden tienen dos posturas: asumir la votación como propia, porque es la postura que se decide por mayoría, o dar un paso a un lado»

MadridActualizado:

La dirección de Ciudadanos ha insistido, en la mañana de resaca por la dimisión de Toni Roldán y Javier Nart debido al giro a la derecha del partido, en que la formación que lidera Albert Rivera no apoyará un gobierno socialista presidido por Pedro Sánchez. Tanto José Manuel Villegas como Inés Arrimadas han dejado claro que el lugar de Ciudadanos está en la oposición, y no permitiendo la investidura del candidato socialista.

El secretario general de Ciudadanos, en declaraciones a varias radios y televisiones, ha recordado que ayer la Ejecutivoa volvió a votar de forma mayoritaria en contra de facilitar que Sánchez llegue a La Moncloa, de modo que los representantes del partido naranja deberán asumir y defender esta postura o, si no se ven capaces, pueden «dar un paso a un lado».

Villegas ha dicho que «los que pierden tienen dos posturas: asumir la votación como propia, porque es la postura que se decide por mayoría, o dar un paso a un lado. Lo que no vale es no asumir las decisiones democráticas de los órganos del partido».

Ha subrayado que la dirección únicamente está materializando el mandato de los electores que apoyaron a Ciudadanos sabiendo que no permitiría ni por activa ni por pasiva la investidura de Sánchez, y se mostró convencido de que esas circunstancias «no han cambiado» y Sánchez sigue dando muestras de su preferencia por Unidas Podemos y los nacionalistas.

Sánchez, ha añadido la mano derecha de Rivera, ya ha elegido a sus socios para la investidura: Unidas Podemos y los partidos nacionalistas. Ciudadanos tiene claro que entre los planes del presidente en funciones están subir los impuestos y hacer «cesiones» al nacionalismo, unas políticas «antagónicas» a las suyas, y eso hace «imposible» llegar a un acuerdo con el PSOE.

Por su parte, la portavoz de Ciudadanos en el Congreso, Inés Arrimadas, ha tratado de minimizar en Antena 3 el conflicto vivido en la ejecutiva de Ciudadanos a cuenta de la política de pactos: «Ojalá las crisis fueran por mantener la misma posición. Arrimadas ha recordado que el veto a Sánchez salió con unanimidad antes de las elecciones, también con el apoyo de Roldán, y otros críticos como los eurodiputados Luis Garicano y Javier Nart, o el dirigente en Castilla y León, Francisco Igea.

«Hay cuatro personas de una ejecutiva de más de 30 que quieren hacer a Sánchez presidente. En este partido se habla, se debate, se vota y podemos discrepar, pero a Roldán le deseo lo mejor», ha asegurado.

Roldán anunció ayer que dejaba su escaño y sus cargos orgánicos por sus discrepancias con Albert Rivera, mientras que Garicano forzó una votación en el seno de la ejecutiva para «revisar la estrategia del partido en relación con la investidura y abrir una vía de negociación con Sánchez» que cosechó cuatro votos a favor y tres abstenciones, de un total de 35 miembros.