Los trabajadores de Navantia protestan después de que el Gobierno amagara con paralizar el contrato con Arabía Saudi
Los trabajadores de Navantia protestan después de que el Gobierno amagara con paralizar el contrato con Arabía Saudi - EFE

Diplomacia de defensa con la Embajada saudí

Militares y la industria se dan cita en el Día Nacional de Arabia Saudí, celebrado en Madrid, para defender los intereses españoles en el país árabe

MadridActualizado:

La Embajada de Arabia Saudí celebró ayer la fiesta de su Día Nacional en el hotel madrileño Villa Magna. Obviamente, el encuentro sirvió para pulsar el momento de unas relaciones que pasaron este mes por su mayor crisis diplomática histórica después de que el Ministerio de Defensa amagara con vetar la exportación de 400 bombas de guiado láser a Riad. Por su parte, el país árabe amenazó con suspender el contrato de los 1.800 millones de las cinco corbetas de Navantia. Casi nada.

Salvado el pico de la crisis (ministro Josep Borrell mediante) ayer le correspondió a los militares españoles fajarse en pleno en la asignatura de «diplomacia de defensa». Fue una de las representaciones más nutridas, junto a la empresarial, que asistió a la recepción que ofreció el embajador saudí en España, el príncipe Mansour bin Khalid Al Farhan Al-Saud.

La comitiva «defensiva» española fue encabezada por el secretario general de política de defensa (Segenpol), el almirante Juan Francisco Martínez Núñez, la directora general de política de Defensa (Digenpol), la diplomática María Elena Gómez Castro, o el director general de Armamento y Material (Dgam), el almirante Santiago Ramón González Gómez. Uniformes blancos de Armada, también caqui de Tierra o azul de Aire se dejaron ver en una fiesta que realmente tiene su efeméride el día 23 de septiembre (cayó este año en domingo).

En el ambiente, el alivio por haber superado una crisis que amenazaba con echar a pique el empleo de 6.000 personas en la bahía de Cádiz hasta 2022. La nueva presidenta de Navantia, Susana Sarriá, también acudió a la cita junto a otros representantes del astillero estatal.

Durante la celebración de la embajada saudí no hubo declaraciones oficiales del propio embajador (algo normal en estos actos de la Embajada saudí) más allá de las particulares (vis a vis) que en el momento del saludo tuvo con sus invitados.

Empresas como Indra, Airbus o el representante de la patronal de defensa (Tedae), Jaime de Rábago, también se dieron cita. Todos coincidían en que el contrato saudí de las corbetas no podía perderse. Junto a la «crisis de las bombas», el otro gran asunto comidilla de los invitados fue la inauguración hoy del AVE Meca-Medina, en presencia del príncipe heredero Mohamed bin Salman (MBS).