La candidata socialista a la Presidencia de Navarra, María Chivite, se reúne con representantes de Geroa Bai
La candidata socialista a la Presidencia de Navarra, María Chivite, se reúne con representantes de Geroa Bai - EP

El PSN desoye a Ferraz y se niega a hablar con Navarra Suma

No quiere ni oír de la formación, pese a ser esenciales para investir a Sánchez

PamplonaActualizado:

Los máximos dirigentes socialistas lanzaron el jueves unos mensajes muy claros a los socialistas navarros. «La propuesta del presidente de UPN (la abstención de sus dos diputados para que la investidura de Pedro Sánchez no dependa de los independentistas) es muy responsable y muy sensata», dijo el secretario de organización del PSOE, José Luis Ábalos. «El Gobierno de España es la prioridad» y el PSOE «tiene unos órganos federales que tienen atribuida la última decisión de algunas cuestiones determinantes», aseguró la vicepresidenta en funciones del Gobierno de Pedro Sánchez.

Sin embargo, todo lo que pudo responder ayer el secretario de organización del Partido Socialista de Navarra, Ramón Alzórriz, fue que «no he escuchado al compañero Ábalos ni tampoco a Carmen Calvo». No hay mayor sordo que el que no quiere oír. Y, claro, si no quiso escuchar los mensajes que lanzaban desde Ferraz a la sede del PSN en el Paseo Sarasate de Pamplona, los socialistas navarros solo pudieron asegurar que «yo no veo dos versiones, sólo veo una».

Por eso, los socialistas navarros se mantienen en su empeño por hacer de su secretaria general, María Chivite, la próxima presidenta del Gobierno de Navarra. «El compromiso adquirido con la ciudadanía de conformar un Gobierno plural y de progreso es firme y sigue adelante», confirmó Ramón Alzórriz después de concluir la ronda de contactos con las fuerzas nacionalistas y de izquierdas que han logrado representación en el Parlamento de Navarra.

Dudas de los socios

Hasta dos de las formaciones con las que se han reunido esta semana, Geroa Bai el miércoles e Izquierda Ezkerra, la versión navarra de Izquierda Unida, ayer les recordaron a los socialistas que para conseguir un Gobierno de estabilidad en la Comunidad Foral son necesarios 26 escaños. Y para lograrlos deben conseguir obligatoriamente el apoyo de Bildu. «Estamos centrados en conseguir 23 votos», afirmó el mismo Alzórriz el jueves. Ante la cerrazón socialista, no habría que descartar que sean los mismos nacionalistas de Geroa Bai, marca navarra del PNV, quienes concluyan la aventura del PSN.

La pretensión de los socialistas navarros es lograr cualquier cantidad con tal de que supere los 20 escaños que logró Navarra Suma en las elecciones forales del pasado 26 de mayo. Una vez conseguidos, lo que hagan los demás, serán responsabilidad suya. Es la única forma que han encontrado de obtener la abstención de los abertzales de Bildu sin pedir nada a cambio. Pero la izquierda abertzale ya ha sido clara en los últimos días, «no podemos apoyar a alguien que nos excluye y que ni tan siquiera quiere hablar con nosotros», aseguró la dirigente de Bildu en Navarra, Bakartxo Ruiz el pasado miércoles.

Los socialistas navarros no dudaron, incluso, en contradecir a la propia vicepresidenta en funciones del Gobierno. «Las prioridades no son excluyentes. Es prioritario el Gobierno de España pero también es prioritario el Gobierno de Navarra».

Declaración de intenciones

Incluso, no contradijeron, pero sí actuarán de forma contraria a la del candidato a la del presidente del Gobierno de Navarra. Mientras Pedro Sánchez aseguró que, al igual que con el resto de partidos, se reunirá con el presidente de UPN, Javier Esparza para tratar de obtener su respaldo para la investidura, los socialistas navarros no tienen ninguna intención hablar con él a pesar de que la coalición de regionalistas, populares y Ciudadanos, Navarra Suma fue la opción más votada en la Comunidad Foral con 20 escaños frente a los 11 de los socialistas. «Si hubiéramos querido hablar con Navarra Suma, ya lo habríamos hecho. No está en nuestros planes ni en nuestro compromiso con la ciudadanía», aseguró ayer Ramón Alzórriz.

Ante la disyuntiva de facilitar la elección de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno de España o subirse al trono foral a costa de la connivencia de Bildu, los socialistas navarros han optado por la huida hacia adelante. Y no sólo negociarán el Gobierno de Navarra, sino que la semana que viene mismo hablarán con Geroa Bai, Podemos e Izquierda Ezkerra de alcanzar un acuerdo también para los ayuntamientos, «en aquellos en los que la suma sea posible». Y en la mayoría de ellos, en la suma está también Bildu.

«Vamos a ir paso a paso», afirmó ayer Ramón Alzórriz. Primero serán los ayuntamientos, que se constituyen el 15 de junio. Después vendrá la Mesa del Parlamento de Navarra, que se constituye el próximo 19 de junio. Y después, si Ferraz no da un golpe en la mesa y corta por lo sano el desafío, los socialistas navarros buscarán la presidencia del Gobierno.