Manuel Valls, en un acto junto a Albert Rivera - EFE / Vídeo: Arrimadas apuesta por la candidatura de Valls

El desafío Valls al hiperliderazgo de Rivera

Ciudadanos destaca como «acto de generosidad» el fichaje del francés, que le obliga a renunciar a sus siglas en Barcelona

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La presentación este martes de la candidatura de Manuel Valls para la Alcaldía de Barcelona acumula una enorme expectación, sobre todo en filas de Ciudadanos. A la espera del ‘sí quiero’ definitivo, el partido de Albert Rivera destaca la incorporación del exprimer ministro francés a la política española como un «acto de generosidad» que les obliga a renunciar a su propia marca para integrarse en una plataforma colectiva en la que, asumen, no tendrán el timón. El fichaje de Valls, el verso libre de la política francesa, supone un desafío al hiperliderazgo de Rivera en un partido ‘monoparental’ acostumbrado al mando único y a la jerarquía.

El exprimer ministro galo, barcelonés de nacimiento, concretará hoy sus planes en un acto en Barcelona donde no se espera la presencia de dirigentes de Ciudadanos. En la cúpula naranja resaltan que la «excepcionalidad» de la situación política que atraviesa Cataluña les obliga a idear fórmulas novedosas para ganar al populismo de Ada Colau y al independentismo. Ciudadanos ya explora desde hace meses embarcarse en una gran coalición electoral de la mano del presidente francés Macron para las próximas elecciones europeas.

Inés Arrimadas, líder de la oposición en el Parlament, recalca como imperiosa necesidad ganar el Ayuntamiento de Barcelona para el constitucionalismo. Romper con la doble hegemonía del lazo amarillo populista-soberanista que reina en la Plaza de San Jaime. Aunque eso obligue a Ciudadanos a ceder su propia marca de éxito. «Somos la primera fuerza en Cataluña. Solo con nuestras siglas ya tendríamos un buen puñado de escaños», subrayan desde la dirección en Madrid, expectantes por lo que resulte este matrimonio de conveniencia con Valls.

Operación de riesgo

Los dirigentes de Cs, que hasta ahora renegaban de la amalgama de coaliciones en Podemos e incluso abominan de que un partido nacional como el PSOE tenga ’embriones’ como el PSC, no ocultan que la de Valls es una operación de riesgo. Para empezar, se admite abiertamente que es un incógnita si el político francés, que lleva más de un año de ‘tournée’ europea desde que fue desechado por Macron para su gobierno, se quedará en la oposición si no logra el bastón de mando del Ayuntamiento barcelonés. En la cúpula piden no adelantar acontecimientos.

Falta por concretar casi todo, pero para Ciudadanos es una incógnita si la generosidad de Valls será recíproca y contará con los cinco concejales que el partido naranja obtuvo en 2015, incluida su actual portavoz, Carolina Mejías.