Denuncian a la fiscal jefe de La Coruña por falsedad documental

Una juez investiga si Esther Fernández miembro del Consejo Fiscal, alteró documentos de un subordinado suyo

C. MORCILLO/P. MUÑOZ
madrid Actualizado:

El Juzgado de Instrucción número 3 de La Coruña investiga un delito de falsificación de documentos públicos tras la denuncia realizada ante la Policía por el fiscal Juan Antonio Frago de una serie de hechos supuestamente cometidos por su superior, la fiscal jefe de esa provincia, María Esther Fernández. En esa denuncia, fechada el 8 de noviembre, el fiscal detalla alteraciones de su firma en recursos, informes y otros escritos; utilización de escudos oficiales que él no usa; tipo de letra y formatos ajenos a su práctica habitual y lo más grave: se han presentado documentos en su nombre que figuran como enviados por fax, pese a que no se remitieron por ese medio, sino que constan los originales en distintos juzgados.

Uno de esos escritos habría sido enviado desde la Fiscalía en mayo pasado cuando el denunciante estaba de baja por enfermedad, tal y como acredita un documento del propio órgano, al que ha tenido acceso ABC. La fiscal jefe, miembro del Consejo Fiscal, órgano asesor del Fiscal General del Estado, le abrió expediente además por falta de respeto a un superior por una reunión mantenida en su despacho en una fecha en la que, según firma un secretario judicial, el denunciante se encontraba en Sala en el Juzgado de Ordes y no en La Coruña.

Pedido el archivo

El fiscal denunció una larga lista de irregularidades que se están investigando y aportó numerosa documentación. La juez de Instrucción número 3 de La Coruña ordenó siete días después a cuatro Juzgados que le remitan todos los escritos desde mayo de 2010, a los que se refiere la denuncia. Solicitó además a la empresa de telecomunicaciones información sobre el fax de la Fiscalía de La Coruña y de los Juzgados de Ordes, Betanzos y Corcubión, con el fin de determinar si se ha producido un delito de falsificación de documento público. La semana pasada, antes de esperar al resultado de estas diligencias, otro fiscal pidió el archivo de la causa.

Pero ésta es solo una parte de una pugna que se libra en esa Fiscalía gallega y que ha acabado en la Fiscalía General del Estado y en el Tribunal Supremo. En octubre del año pasado el fiscal Frago presentó una demanda por acoso laboral contra su superior, que aún no ha sido admitida a trámite por el TS. Alega que desde que tomó posesión de su cargo en esa Fiscalía (mayo de 2010) la fiscal jefe le devolvía las causas (algunas de las más relevantes que se investigan en esa provincia) repletas de correciones en documentos no sujetos a visado.

El fiscal, además, ha interpuesto tres querellas contra la fiscal jefe, la teniente fiscal y otro compañero. Pero él tampoco se ha librado y ahora se enfrenta a tres faltas graves y una muy grave, que le puede costar su carrera.

Una carrera en juego

A principios de octubre se le abrió expediente disciplinario por parte de la Inspección Fiscal por incumplir las órdenes recibidas de su jefa; por interponer las tres querellas citadas; por falta de consideración a un superior y por falta de motivación en un informe. En su denuncia ante la Policía, Frago señaló que cuando prestó declaración en el curso de ese expediente disciplinario se le mostraron documentos que no reconoce como suyos. Un ejemplo: varios están sin firma; otros se datan en Coruña (A), una fórmula que él jamás utiliza, dado que siempre recurre al nombre en castellano, y otros fueron remitidos por fax (sostiene que no es cierto), pese a estar de baja.

En esta guerra, ya hay alguna víctima. La semana próxima, Frago, fiscal de un crimen de violencia de género en Carnota (del que ayer informó ABC) no asistirá a una vista fundamental por decisión de su jefa.