AI denuncia malos tratos en centros terapeúticos de menores

J. A. | MADRID
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La denuncia de Amnistía Internacional (AI) no puede ser más escalofriante. Niños ingresados en centros terapéuticos pueden «ser víctimas de abusos sexuales, malos tratos, tratamiento cruel y degradante, ser encerrados en celdas de aislamiento, atados, amordazados, medicados sin diligencia y en contra de su voluntad» y todo, con «total impunidad» porque su existencia y su realidad son «invisibles». Este rosario de horrores lo recoge el informe «Si vuelvo, me mato» elaborado por Amnistía Internacional a partir de unas 170 entrevistas con trabajadores y menores (59) que están o han pasado por centros de Cataluña, Madrid y Andalucía, comunidades que concentran el 55 por ciento de los centros terapéuticos para menores con problemas de conducta de toda España. La investigación sigue la estela de la ya publicada por el Defensor del Pueblo sobre estos centros..

Elena Estrada, investigadora de Amnistía Internacional, afirma que entre los castigos más frecuentes están amordazar a los niños en una silla a la intemperie, privarles de alimento hasta tres días, encerrarles en «celdas de aislamiento una semana o dos», prohibir las visitas familiares u obligarles a permanecer 24 horas de pie. Además, denunció que se aplican contenciones físicas (sujecciones), mecánicas (ataduras) y farmacológicas (con medicamentos) «con el fin de castigar al menor», y no como tratamiento o como respuesta a un momento puntual de crisis.

Abusos

En cuanto a los abusos sexuales, «los más difíciles de denunciar y probar» según la organización, Estrada señaló el caso ocurrido en un centro de Cataluña, donde un supuesto educador estuvo «años» abusando de los niños internados. Las consecuencias para estos pequeños «no pueden ser peores» tanto a nivel físico como psicológico. Estrada recordó que al menos una decena de menores se han suicidado en estos centros en la última década. «Están totalmente indefensos y son extremadamente vulnerables porque tanto la Administración como las entidades privadas que gestionan estos centros dificultan que se lleven a cabo investigaciones independientes», explicó Esteban Beltrán, director de AI España, para incidir en que en un 53 por ciento de los casos ni siquiera hay una decisión judicial que avale el ingreso del niño.

Demagógico y tergiversado

Desde las Comunidades citadas se negó toda verosimilitud al informe elaborado por AI. Tanto es así que, por ejemplo, la Generalitat catalana lo considera «demagógico y tergiversado», ya que en todas y cada de las inspecciones realizadas no se ha detectado ninguna queja de ningún menor sobre su tratamiento y atención». Prácticamente idéntica respuesta tuvo la acusación en Madrid y Andalucía.