Una delegación filoetarra acudió al homenaje a «Tirofijo» en Caracas

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J. PAGOLA

MADRID. El autodenominado «intelectual vasco» Iñaki Gil San Vicente ha encabezado la delegación que Askapena, la «ong» del Movimiento de Liberación Nacional Vasco (MLNV) -cuya vanguardia es ETA- envió al reciente homenaje en Caracas al cabecilla del grupo terrorista de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Manuel Marulanda Vélez, alias «Tirofijo», muerto en un enfrentamiento con el Ejército colombiano.

Gil San Vicente, que en su día fue cabecilla de KAS y ejerció durante el «proceso de paz» como representante internacional de Batasuna, ha sido señalado en diversas ocasiones por los Servicios de Información de Colombia como uno de los enlaces entre las tramas de ETA y las FARC. En el marco de los homenajes tributados al cabecilla de este grupo narco terrorista, individuos de la Coordinadora Simón Bolívar, que mantienen estrecha relación con los proetarras, acaban de inaugurar en Caracas la denominada Plaza Manuel Marulanda, y han colocado además un busto de este dirigente terrorista. En la citada plaza se podía observar, días pasados, un mural en el que aparece la bandera de Venezuela y la ikurriña, y sobre la enseña vasca un encapuchado emulando a un terrorista de ETA.

Ataques a España

Elementos de la coordinadora Simón Bolívar han protagonizado en los últimos años diversos ataques contra intereses españoles en Venezuela, entre ellos algunos consulados, al tiempo que acogen a representantes de Askapena que se dedican a enaltecer a los terroristas de ETA, en este país caribeño donde aún residen miembros de la banda.

Se da la circunstancia de que la Policía colombiana localizó en el ordenador del número dos de las FARC Luis Eduardo Devia, «Raúl Reyes», fotografías en las que este individuo, muerto a finales del pasado mes de febrero en un enfrentamiento, aparece junto a miembros de la «izquierda abertzale», entre ellos el propio Iñaki Gil San Vicente y Walter Wendelin, destacado miembro de Askapena, que en su día figuró en la candidatura ilegalizada «Herritarren Zerrenda», con la que ETA-Batasuna intentó colocarse en el Parlamento de Europa.

En la documentación manejada por la Fiscalía para ilegalizar EHAK aparecen pagos realizados por las «nekanes» a Wendelin y a otros dos miembros de la «izquierda abertzale». Según las investigaciones, estos tres individuos recibieron 5.135 euros para un viaje a Caracas, donde se instalaron en el hotel Hilton. Su misión era justificar a ETA por la ruptura de la tregua.