Defensa no desvela las causas del incendio de San Gregorio, que arrasó 6.254 hectáreas

ROBERTO PÉREZ | ZARAGOZA
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El Ministerio de Defensa sigue sin desvelar qué provocó el fuego en el campo de maniobras de San Gregorio y que, hace diez días, desencadenó un incendio forestal que arrasó 6.254 hectáreas, 3.000 de ellas pinares. No sólo ardieron suelos del campo de maniobras sino también amplias extensiones de montes comunales y parcelas privadas de varios términos municipales. Sus alcaldes, que ayer se reunieron con responsables del Gobierno aragonés, insisten en que se debe exigir a Defensa que aclare lo ocurrido y que se asuman responsabilidades si procede, que se aplique la normativa como en el resto de incendios forestales.

El director general de Gestión Forestal del Gobierno aragonés, Alberto Contreras, reveló ayer que se han ofrecido a Defensa para ayudar en la investigación del origen del incendio, pero hasta el momento no han aceptado la ayuda.

Ayer, los alcaldes de Tauste, Pradilla de Ebro, Torres de Berrellén y Remolinos insistieron en sus críticas por lo ocurrido. No sólo quieren saber qué provocó el fuego -aunque Defensa no lo ha dicho oficialmente, diversas fuentes hablan de la posible explosión de un proyectil-, también reprochan que las autoridades militares tardaran cinco horas en autorizar la intervención de los medios civiles de extinción, tanto de las brigadas terrestres como de los helicópteros e hidroaviones.

Alberto Contreras subrayó que no hubo descoordinación por parte de Gobierno aragonés en este incendio: se dispusieron los medios a tiempo, pero no intervinieron hasta que no lo autorizó Defensa, tal. Eso sí, para entonces las llamas se extendían fuera de control, con una fuerza a la que ya era imposible hacer frente.

Protocolo de actuación

Contreras indicó que el protocolo firmado el pasado 29 de junio por el Gobierno aragonés con los ministerios de Defensa y de Medio Ambiente establece que la extinción de incendios que se produzcan en terrenos militares es competencia exclusiva del Ejército, hasta tanto las autoridades militares no autoricen la intervención de los medios civiles.

Sin embargo, los alcaldes insisten en que el incendio iniciado la semana pasada en el campo de maniobras de San Gregorio deja claro que este protocolo no es válido. El alcalde de Tauste, José Luis Pola, exigió que se corrija y que se arbitren medidas de prevención para que «lo ocurrido la semana pasada nunca vuelva a suceder».