Sánchez, Casado, Rivera e Iglesias debatirán dos veces en 24 horas
Sánchez, Casado, Rivera e Iglesias debatirán dos veces en 24 horas - ABC

Un debate electoral con el guion de una semifinal de la Champions

Sánchez, Casado, Rivera e Iglesias se medirán en TVE con el objetivo de no cometer grandes errores que les compliquen la cita que volverán a tener en Atresmedia sólo un día después

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Los protagonistas no son Messi ni Cristiano Ronaldo. Este «partido» tampoco se juega en el Santiago Bernabéu, sino en los estudios de Prado del Rey. Sin embargo, el debate electoral organizado por RTVE para mañana y en el que se medirán Sánchez, Casado, Iglesias y Rivera tiene todos los ingredientes de una semifinal de la Champions. Para empezar porque estará marcado, justamente, por el debate que se celebrará sólo 24 horas después.

«En el primero se van a reservar», vaticina el consultor político Rubén Tamboleo, quien también pronostica que, al tratarse de un debate «de ida y vuelta», los candidatos preferirán mantener una estrategia «defensiva» en la primera cita basada en no cometer grandes errores que lastren su concurso en el segundo. De igual modo, si fallaran, tendrían en el debate del día siguiente una oportunidad para redimirse e intentar remontar. El esquema es, valga el símil futbolístico, idéntico al de cualquier semifinal de la Champions League. En este caso, pese a que no habrá un balón de por medio, hay varios alicientes.

¿Hablar el último beneficia a Sánchez?

En esta particular semifinal será Rivera quien saque de centro y abra el debate. Sánchez, por su parte, será el último en tomar la palabra. «Sánchez ha tenido suerte con el minuto de oro», reconoce Tamboleo, que encuentra la réplica en María José Canel, catedrática de Comunicación Política en la Complutense, que relativiza la ventaja del último orador: «En el minuto de oro no arriesgan, dicen lo que tienen preparado». Además, como sostiene Carlos Barrera, profesor de Comunicación Electoral en la Universidad de Navarra, «en un minuto no arreglas una mala actuación anterior».

Más importancia tienen los turnos de palabra al abordar los cuatro bloques temáticos en los que se vertebrará el primer debate. «Según sus intereses, los partidos ceden unos turnos pero piden otros», expone Canel. Y es que tener el primer turno de palabra en un tema determinado, como explica la catedrática, permite al partido que lo ostenta dirigir el debate en ese bloque.

El factor Vox

El partido de Abascal no estará -para su disgusto de cara a la galería pero regocijo en privado- representado en el debate. Sin embargo los expertos coinciden al señalar que dicho partido jugará un papel relevante en el mismo. «A ver quién se atreve a mencionarlo primero», subraya Barrera, quien avisa de que, en virtud de si lo usa uno u otro partido, el factor Vox «es un elemento altamente peligroso que van a tener que manejar muy bien». Si no, que se lo pregunten a Susana Díaz, quien agitó su figura en el debate de los comicios andaluces y finalmente acabó desalojada de la Presidencia regional porque Vox prestó sus votos a PP y Ciudadanos para facilitar la investidura de José Manuel Moreno.

¿Y Podemos?

¿Cuál va a ser la deriva dialéctica del debate? No está nada claro, al menos para Canel, pero será un factor fundamental a la hora de influir en el voto de los indecisos. «¿Van a enfrentarse izquierda y derecha; los nuevos partidos contra los tradicionales; el PSOE frente a todos; va a conseguir Sánchez que la derecha se pelee? Hay muchas vías».

Barrera y Tamboleo, por el contrario, coinciden al pronosticar que PP y Cs atacarán a Sánchez en busca de un error que provoque un giro en las encuestas. Pero aquí entra, como dice el primero, la incógnita de Iglesias: «¿ Ayudará a Sánchez o intentará diferenciarse porque se ve más débil en las encuestas?».

Del cara a cara al codo con codo

Casado ha pedido mil veces a Sánchez un cara a cara que al final no tendrá. Eso sí, el sorteo ha deparado que se coloquen uno al lado del otro en el debate, es decir, un codo con codo. «La cercanía física entre ambos puede provocar mayor intensidad», remarca Barrera.

Igual piensa Canel: «Es muy importante para los candidatos dónde esté colocado su rival, ya que este detalle influirá en la dinámica del debate» que en este caso es de ida y vuelta, se jugará en dos «campos» distintos, como en las eliminatorias de la Champions. Las semejanzas entre ambas citas son tantas que los espectadores podrán ver, igual que en el deporte rey, cómo los protagonistas se bajan del autobús -en este caso coche del partido- y entran por el túnel que da acceso al plató de Prado del Rey antes de que comience el espectáculo.