Cuca Gamarra, alcaldesa de Logroño hasta el sábado pasado, ha sido la coordinadora de la campaña de las elecciones municipales del PP
Cuca Gamarra, alcaldesa de Logroño hasta el sábado pasado, ha sido la coordinadora de la campaña de las elecciones municipales del PP - Abel Alonso

Cuca Gamarra: «En el PP hay muchos matices, pero remamos en la misma dirección»

Tras los pactos municipales, la vicesecretaria de Política Social del Partido Popular defiende que el centro-derecha camine hacia la unidad con un solo liderazgo para llegar al Gobierno de España

MadridActualizado:

Después de ocho años como alcaldesa de Logroño, el sábado cedió el bastón de mando al socialista Pablo Hermoso de Mendoza. «Sorayista» en las primarias del PP, Pablo Casado quiso contar con ella en su proyecto desde el primer minuto como vicesecretaria de Política Social. Cuca Gamarra forma parte del comité de pactos y está en todas las quinielas como posible portavoz en el Congreso. Defiende un partido basado en la moderación y con bases amplias, en el que todos reman en la misma dirección, sin ocultar sus matices.

Se han sellado pactos de centro-derecha por toda España. Cualquiera diría que el PP perdió las elecciones con un importante retroceso.

El PP ha demostrado el gran partido que es. Lo dijimos desde la noche del 28 de abril, aquí había partido con más de 60.000 hombres y mujeres en las candidaturas municipales para defender nuestras ideas y buscar la confianza de los ciudadanos en toda España.

¿Qué significa haber reconquistado Madrid para el PP?

Significa mucho, sobre todo ser el auténtico contrapeso de las políticas de izquierda, y demostrar que el PP es la única alternativa a Pedro Sánchez.

¿Se ha sentido cómoda en las negociaciones con Vox, al que Casado tachó de extrema derecha?

Los españoles otorgaron al PP el papel de liderar el centro-derecha para conseguir que allí donde fuera posible, con el voto de los vecinos a distintas alternativas, pudiéramos conformar gobiernos. Nos sentimos satisfechos de haber conseguido devolver la confianza que nos otorgaron los vecinos convirtiéndola en gobiernos de libertad y de centro-derecha.

¿Estamos en el inicio de reunificación del centro-derecha que anhela su partido?

Estamos en la constatación del liderazgo del PP y de Pablo Casado al frente del centro-derecha para poder llegar al Gobierno de España. En estas negociaciones ha quedado claro que los acuerdos han sido posibles por el liderazgo del PP, capaz de hacer que fuerzas políticas que no querían entenderse acabaran conformando y apoyando gobiernos que reflejaban lo que los vecinos habían dicho en las urnas, para que el centro-derecha gobernara. Eso es liderazgo, y ahora tendremos que canalizarlo hacia un PP más fuerte.

¿El objetivo es formar una sola candidatura en el futuro?

El objetivo tiene que ser que el centro-derecha vuelva a ser fuerte para gobernar. Los ciudadanos votan centro-derecha, si les hacemos elegir en un espacio fragmentado al final somos más débiles. Debemos reflexionar todos, iniciar el camino hacia una mayor fortaleza desde un liderazgo único que tendrá que irse conformando. Lo importante es poder incidir en cómo uniéndonos somos capaces de ser la alternativa real a Sánchez y el socialismo.

Tras el varapalo de las generales, ¿el liderazgo de Casado ha reflotado?

Estos resultados demuestran que el PP es mucho partido y su presidente es un grandísimo presidente. Ha liderado las generales, las municipales y autonómicas, ha estado pendiente de todos los acuerdos y pactos. Eso es liderazgo y capacidad de acuerdo y el líder que una España moderna necesita.

¿El giro al centro surtió efecto?

Lo que define al PP es la moderación y el ser un partido de centro-derecha de bases amplias. Es un partido muy sólido, muy amplio, y cuando creemos en nosotros mismos aunamos a un mayor número de españoles. No nos hemos movido de donde hemos estado siempre. Somos ese partido en el que confiaron 11 millones de personas. Tenemos la capacidad de acordar, convivir y abrir el partido para que quepa más gente y se sienta más cómoda. Estos acuerdos demuestran que la capacidad de canalizar grandes acuerdos corresponde al partido que tiene una base muy amplia.

Lo que quedó demostrado es que intentar imitar a Vox no da buenos resultados, como se vio en las generales.

El PP no tiene que imitar a nadie. El resto de partidos intentan imitar al PP. A veces vivimos tiempos muy rápidos, frenéticos. Y a veces los mensajes pueden parecer confusos, pero estamos donde siempre.

«El PP no es un partido de familias ni corrientes. Quien se queda anclado en un congreso no evoluciona»

Usted apoyó a Santamaría en las primarias del año pasado. ¿Se considera sorayista?

Hay algo muy importante. Yo me considero afiliada del PP. Con independencia de que en un momento determinado se respalde una candidatura, uno siempre apoya al partido. Pasado el congreso, toca apoyar al partido y el proyecto compartido por todos.

¿El sorayismo es otra forma de ver y entender el partido?

El PP no es un partido de familias ni corrientes. El PP afrontó un congreso con primarias, y desde ese planteamiento, que era nuevo para nosotros, hemos demostrado que sabemos trabajar en equipo, afrontar nuevas etapas y superar hitos como ese. Quien se queda anclado en un congreso nunca evoluciona. El objetivo de un partido es mirar hacia fuera, no hacia dentro, y presentar el mejor proyecto político. Al día siguiente hay que trabajar unidos y mirar hacia delante. Eso es lo que hice, porque si no estaría defraudándome a mí misma, a los electores y al partido.

¿El sorayismo ha dejado de existir?

Insisto en que el PP no es partido de familias ni corrientes. Aquí prima el PP. Cuando se produce un congreso, al día siguiente todos remamos en la misma dirección.

Pero muchos optaron por bajarse de ese barco y no remar más.

Son decisiones personales. En política, algunas personas pueden considerar que se acaba su etapa y quieren pasar a un segundo plano. Es respetable y hay que reconocerles que dejen paso a otras personas.

No me negará que hay una parte del PP más inclinada a la derecha que otra.

Lo más importante es que el PP tiene una base muy amplia. El mejor PP es en el que caben los más liberales, los más conservadores y los más demócrata-cristianos. Cuando más hemos sido capaces de convivir, más hemos sido capaces de servir a España. Eso es un partido abierto. En el PP convivimos gente con distintos matices y no tiene que extrañar. Yo no quiero tener compañeros que piensen exactamente como yo. El PP tiene muchas sensibilidades y esa es una de sus grandes riquezas.

Estos días se pone como ejemplo de dos modelos del PP a usted y a Cayetana Álvarez de Toledo. Cayetana estaría en el ala más a la derecha, y usted en una más centrada.

Es una comparación absurda. Se opina mucho desde el desconocimiento. El PP somos mucha gente, con muchos matices que enriquecen. Solo puedo tener palabras de admiración y respeto hacia Cayetana.

¿Se ve como portavoz del partido? Está en todas las quinielas.

Es una cuestión que el presidente tiene que decidir y sabrá hacerlo muy bien.