Cuarto infanticidio en España en lo que va de año

Madrid. Efe
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El asesinato hoy en el distrito barcelonés de Nou Barris de dos niños, de dos años y ocho meses, a manos de su madre, que primero ahogó a sus hijos en la bañera y luego se arrojó al vacío desde la azotea de su casa, aunque sobrevivió, es el cuarto caso de infanticidio registrado en España en lo que va de año.

El primero de los casos se produjo el 2 de enero en la localidad valenciana de Burjassot, cuando una mujer arrojó a su hijo recién nacido por la ventana de su domicilio nada más dar a luz en su propia casa. El bebé, aún con el cordón umbilical, sobrevivió a la caída, pero falleció poco después en el hospital al que fue trasladado.

El pasado 8 de febrero, un ciudadano boliviano fue detenido por los Mossos d'Esquadra después de que llevara a su bebé de tres meses ya muerto al hospital de Manresa (Barcelona) y se comprobara que había fallecido a consecuencia de un fuerte golpe en la cabeza. Dos días después, el juez ordenó el ingreso en prisión incondicional del detenido acusado de un delito de asesinato con alevosía.

Un mes después, el 13 de abril, un hombre de 35 años fue detenido por la muerte a martillazos en su vivienda de Elche (Alicante) de su mujer y sus dos hijos, de 6 y 12 años. El agresor acudió con la cara y las manos manchadas de sangre a la casa de su hermano, quien le acompañó hasta su vivienda, descubrió los cadáveres y se enfrentó a él, pero no pudo evitar su huida hasta la cercana pedanía de Torrellano, donde la Policía le detuvo después de que sacara dinero de un cajero automático y comprara ropa y zapatos.

Entre los casos de infanticidio registrados en España entre los años 2000 y 2004 hay al menos una decena de casos con más de una víctima infantil, frecuentemente seguidos por el suicidio del progenitor que protagonizó la agresión. Así, el 12 de marzo de 2000 un hombre de 34 años mató a sus dos hijas gemelas de cuatro años en la localidad gerundense de Platja d'Aro y posteriormente se suicidó, mientras que el 3 de febrero de 2002 otro padre, esta vez de 43 años, mató con un arma blanca a sus dos hijos de 6 y 8 años y después se arrojó desde un quinto piso de un edifico de Benidorm (Alicante). También intentó suicidarse, aunque fracasó a pesar de clavarse primero un cuchillo y tirarse luego por una ventana, el hombre que el 8 de julio del año pasado mató a sus dos hijos, de 3 y 9 años, en Leganés (Madrid) después de una discusión con su ex mujer.

Otros dos casos de infanticidio destacados se produjeron en noviembre de 2001 en Tuéjar (Valencia), cuando un hombre mató a sus tres hijos, de 10, 7 y 5 años, también tras una discusión, y Paredes de Coura (Portugal), donde fueron hallados los cadáveres de dos niñas de 2 y 3 años que murieron intoxicadas tras inhalar monóxido de carbono procedente del tubo de escape del coche de su padre, que las había secuestrado de su domicilio en Gondomar (Pontevedra).

El 18 de enero de 2002, Francisca González estranguló con un cable a sus dos hijos de 6 y 4 años en el domicilio familiar de Santomera (Murcia). La presunta parricida, que informó del crimen a la Guardia Civil, presentó en un primer momento una coartada de la finalmente se desdijo para confesarse autora de las muertes, por las que fue condenada a dos penas de 20 años de prisión.

El 7 de junio de 2004 otra mujer fue detenida en Melilla acusada de envenenar a su hija de 15 años, fallecida dos días antes. Posteriormente, confesó haber matado también a su marido (muerto en enero de ese año) y a otra hija, de cinco meses, en 1990. Un tercer hijo, de 12 años, fue hospitalizado a causa de una fuerte intoxicación, pero logró sobrevivir.

Un caso más antiguo es el de María Jesús Jiménez, una joven de etnia gitana de 29 años que el 26 de noviembre de 2001 arrojó al mar a sus cuatro hijos -de 8, 7 y 5 años y el menor de once meses- por un acantilado próximo a la localidad asturiana de Salinas.