El barco Aita Mari, en el puerto de Pasajes
El barco Aita Mari, en el puerto de Pasajes - VESSEL FINDER

La crisis de los buques humanitarios: el Gobierno deja en tierra a dos barcos de rescate en diez días

Después de impedir que el Open Arms abandonara el puerto de Barcelona para acudir al Mediterráneo Central, el Gobierno hace ahora lo propio con el vasco Aita Mari

MadridActualizado:

El Gobierno de Pedro Sánchez aprobó ayer, por acuerdo del Consejo de Ministros, que retirará las concertinas de los puntos más críticos de las vallas de Ceuta y Melilla en consonancia con su intención de humanizar el perímetro fronterizo para no lesionar a los inmigrantes que intentan acceder de manera ilegal a España saltando la verja.

A la vez, y en sólo diez días, el Ejecutivo, a través del Ministerio de Fomento, también ha bloqueado la salida de puerto de dos barcos que pretendían dar soporte humanitario en el Mediterráneo Central, otra de las puertas a Europa -como las costas andaluzas- para estas personas. Primero lo denunció el Open Arms, ahora lo hace el Aita Mari vasco.

En esta ocasión ha sido la Capitanía Marítima de Pasajes (Guipúzcoa) -dependiente del ministerio que lidera José Luis Ábalos-, la que no ha dado permiso al buque, un antiguo barco pesquero reconvertido en una embarcación apta para la atención humanitaria en alta mar. Las razones de la negativa han sido muy similares a las que dieron al Open Arms, según ha especificado a Efe Daniel Rivas, portavoz de la ONG Salvamento Marítimo Humanitario (SMH), artífice de la transformación de la nave.

Al Open Arms, en este sentido, le prohibieron zarpar porque, a juicio de Capitanía, pedía permiso para realizar labores de vigilancia cuando en realidad en cada misión abordaba rescates de inmigrantes que, después, no querían recibir en los puertos más cercanos en países como Italia o Malta. Por este motivo, Capitanía consideró que el barco no cumplía las garantías de seguridad requeridas por los convenios internacionales.

En este otro caso resulta llamativo que le prohíban la partida al Aita Mari cuando se trata de un barco que nunca antes ha realizado ningún rescate. De hecho nunca ha realizado ninguna misión humanitaria puesto que no ha operado en labores de rescate hasta el momento.

«Es una decisión política»

Los socios vascos de Sánchez, tras conocer ayer la noticia, también criticaron la medida. El grupo parlamentario del PNV en el Congreso, a través de un comunicado, lamentó que el Ejecutivo no haya permitido al Aita Mari «zarpar al Mediterráneo para realizar labores de rescate de migrantes».

«Es una decisión política, disfrada de excusas legales, que no comprendemos», subrayó el PNV, contrariado por la nueva política migratoria de Sánchez que, después de proclamar gestos como el de acoger a los 630 del Aquarius o la retirada de las concertinas, entra en una nueva contradicción. Ya son dos buques humanitarios que se quedan en tierra en sólo diez días por decisión del Gobierno.